Expresiones Físicas de la Alabanza

La alabanza no solamente implica la voz para entonar canciones que honren los atributos de Dios, sino que también conlleva el uso de lenguaje corporal adicional. Entre las expresiones físicas de la alabanza están:

  • Estar de pie
  • Aplaudir
  • Marchar
  • Danzar
  • Reír

Veamos cada una de ellas a la luz de la Palabra de Dios.

Estar de Pie

De la misma manera que en todos los países del mundo la gente se pone de pie cuando se entona el himno nacional como una señal de respeto a los símbolos patrios, mostramos nuestro respeto hacia Dios cuando le alabamos en posición vertical, es decir, parados sobre nuestros pies.

2 Crónicas 20:19: y los levitas de los hijos de Coat y de Coré se pusieron de pie para alabar al Señor a voz en grito (BAD).

Apocalipsis 7:9,10: Después de esto miré, y he aquí una gran multitud de todas las naciones y razas y pueblos y lenguas, y nadie podía contar su número. Están de pie delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y llevando palmas en sus manos. Aclaman a gran voz diciendo: “¡La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero!”

Aplaudir

Cuando un artista o atleta tiene una actuación destacada, lo celebramos aplaudiendo. El acto de aplaudir es una expresión de alegría, regocijo y aprobación. Muchos músicos y cantantes consideran el aplauso del público como su mejor premio o trofeo. Cuando aplaudimos a Dios, les estamos manifestando nuestra satisfacción por sus hazañas maravillosas.

Salmo 47:1: Aplaudid, pueblos todos; aclamad a Dios con gritos de alegría (BAD)

Isaías 55:12: Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.

Marchar

Marchar es parte de la rutina de entrenamiento militar usada como una expresión física de victoria. Cuando el pueblo de Israel, bajo el mando de Josué marchó alrededor de Jericó alabando a su Dios, como fue ordenado, el resultado fue la victoria completa.

Josué 6:2-5: Mas Jehová dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra. Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días. Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas. Y cuando toquen prolongadamente el cuerno de carnero, así que oigáis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará a gran voz, y el muro de la ciudad caerá; entonces subirá el pueblo, cada uno derecho hacia adelante.

Danzar

La danza es la más demostrativa de las expresiones físicas de la alabanza. Requiere el uso de todo el cuerpo. Implica un total y completo abandono de nuestras propias inhibiciones y vergüenza a medida que obedecemos a Dios y danzamos ante Él con toda nuestra fuerza. Si nos deleitamos bailando al son de la música de nuestro grupo musical o cantante favorito y nos enloquecemos, ¿por qué no hacerlo para Dios con la misma intensidad?

Salmo 149:3: ¡Alaben su nombre con danzas! ¡Con pandero y arpa, canten alabanzas a Él! (VM)

2 Samuel 6:14: Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino.

Reír

Cuando alabamos a Dios nos invade una expresión tan grande de gozo en el Señor, que la única manera de expresarla es a través de la risa. Cuando practicamos la risa santa ante la presencia de Dios, podemos obtener sanidad y liberación. La risa verdadera es una genuina manifestación de nuestro gozo interno.

Salmo 126:2: Entonces nuestra boca se llenó de risa; y nuestra lengua, de cantos de alegría. Entonces decían entre las naciones: “Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.”

Job 8:20,21: He aquí, Dios no rechaza al íntegro ni sostiene la mano de los malhechores. Aún llenará tu boca de risa, y tus labios con grito de júbilo.

Bendiciones para todos.

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Beneficios de la Alabanza

En el Salmo 95:2 leemos lo siguiente: Lleguemos ante su presencia con alabanza; aclamémosle con cánticos. Dios está esperando que nos acerquemos a Él alabándoles y no como muchas veces hacemos, con un largo pliego de peticiones. El Salmo 100:4 aclara un poco más este concepto de alabanza al decir: ¡Entrad en sus pórticos con acciones de gracias, con alabanzas en sus atrios, dadle gracias, bendecid su nombre! (BJ) Existe mucha gente es el mundo, incluyendo algunos que se autodenominan cristianos, quienes se levantan cada día sin agradecerle nada a Dios, sino más bien quejándose por todo. Si no agradecemos la infinita misericordia de Dios hacia nosotros, poco hacemos para alabarlo.

Si tan solo supiéramos los múltiples beneficios de la alabanza, probablemente la tomaríamos más en cuenta. La Biblia nos muestra al menos seis beneficios de la alabanza, los cuales son:

  • Desata el poder de Dios.
  • La tierra produce fruto.
  • Trae la victoria.
  • Atrae salud.
  • Produce paz.
  • Nos cambia.

Veamos lo que dice la Palabra de Dios sobre cada uno de esos seis beneficios de la alabanza.

Desata el poder de Dios

Hechos 16:25,26: Como a la medianoche, Pablo y Silas estaban orando y cantando himnos a Dios, y los presos les escuchaban. Entonces, de repente sobrevino un fuerte terremoto, de manera que los cimientos de la cárcel fueron sacudidos. Al instante, todas las puertas se abrieron, y las cadenas de todos se soltaron.

Al igual que Pablo y Silas, personalmente he visto desatarse el poder de Dios tras la alabanza. Cada mes, mi esposa y yo organizamos una noche de alabanza y adoración en la casa que Dios nos ha permitido administrar y disfrutar. En cada una de esas noches, el poder de Dios se ha manifestado de múltiples formas. Una de esas noches yo venía de tener un fuerte dolor en la parte baja de mi espalda por más de una semana. El dolor era tan fuerte que me impedía doblarme. Sin embargo, no utilicé el dolor como excusa para no participar en la alabanza a mi Rey. Al contrario, sin tomar en cuenta la condición de mi espalda, dancé, salté y me moví como si nada estuviese afectando mi cuerpo. El resultado fue que al final de la noche mi dolor desapareció por completo y desde ese día no lo he sentido jamás para la gloria de Dios.

La Tierra Produce Fruto

Salmo 67:5,6: ¡Los pueblos te alaben, oh Dios! ¡Todos los pueblos te alaben! La tierra dará su fruto; nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.

Dios nos bendecirá en la misma medida en que lo obedezcamos y nos ajustemos a Sus métodos. Las bendiciones son uno de los resultados de alabarle a Él. Un pueblo bendecido es aquel que constantemente le rinde honor y gloria al Rey porque si Dios se complace con nuestra alabanza, nos dará todo lo que necesitamos.

Trae la Victoria

2 Crónicas 20:21-22: Después de consultar con el pueblo, designó a algunos de ellos para que cantasen a Jehová y le alabasen en la hermosura de la santidad, mientras iban delante del ejército, diciendo: “¡Alabad a Jehová, porque para siempre es su misericordia!” Cuando comenzaron el canto y la alabanza, Jehová puso emboscadas contra los hijos de Amón, los de Moab y los de la región montañosa de Seír que habían venido contra Judá, y fueron derrotados.

Si Josafat hubiese salido con su ejército a pelear contra tres adversarios mejor armados y con una tropa mucho mayor que la suya, probablemente hubiese sido derrotado. Como hombre temeroso de Dios, Josafat prefirió consultar con el profeta de Jehová y escuchó la voz de Dios ordenándole a alabar en lugar de enfrentar al enemigo en sus propias fuerzas. En obediencia, Josafat y el reino de Judá alabaron al Altísimo, quien se encargó de pelear por ellos y darle la victoria.

De igual manera, Dios espera que cada día nosotros descansemos en Él, ofreciéndole nuestra continua alabanza para permitir que Él actúe en consecuencia otorgándonos la victoria en cada una de nuestras batallas diarias.

Atrae Salud

Proverbios 17:22: El corazón alegre es una buena medicina; mas el espíritu quebrantado reseca los huesos (VM).

Las personas que viven quejándose día a día, además de no sentirse felices, repelen con sus actitudes la buena salud atrayendo hacia sí mismas todo tipo de enfermedades. Muchas veces, estas personas visitan los médicos y los hospitales en donde le hacen todo tipo de análisis los cuales nunca le detectan nada anormal, mas sin embargo se siguen sintiendo enfermas. No se dan cuenta de que los modernos instrumentos de diagnósticos aún no son capaces de identificar el origen de una enfermedad que no provenga de lo físico, de lo tangible. Una vida de alabanza y de acción de gracias a Dios es la respuesta correcta para aliviar mucho de nuestros males físicos.

Produce Paz

Isaías 60:18: Nunca más se oirá de violencia en tu tierra, ni de destrucción y ruina en tus territorios. Más bien, a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza.

Dice Filipenses 4:7-8: Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Cuando nuestros pensamientos se enfocan en lo que Dios espera que meditemos y nuestros labios se abren para alabar a aquel que nos amó, esa paz tan diferente a la que ofrece el mundo, el cual es incapaz de entenderla, va a inundar nuestros corazones y nuestros pensamientos. Es imposible vivir en alabanzas a Dios y estar en zozobra, mas bien, la alabanza misma nos trae la paz.

Nos Cambia

2 Corintios 3:18: Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

1 Juan 3:1-2: Mirad cuán grande amor nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos de Dios. ¡Y lo somos! Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Pero sabemos que cuando él sea manifestado, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

Somos transformados a la imagen de la misma gloria del Dios que adoramos. ¡Qué hermoso privilegio! Dios nos premia transformándonos a su propia imagen cuando le expresamos nuestro amor y agradecimiento por medio de nuestra alabanza y nuestra adoración.

Bendiciones para todos.