Obstáculos para la Alabanza

La incapacidad para entrar en alabanza y adoración es una iseñal de que hay un problema substancial entre Dios y nosotros. Lo primero que debemos hacer es identificar el problema o los problemas (si son más de uno) y entonces enfrentarlos adecuadamente. Las mismas barreras que nos impiden alabar a Dios, pueden frenar el avance en nuestra relación con Él, detener que nuestras oraciones sean contestadas o impedir que seamos sanados. Entre las excusas más frecuentes se encuentran:

• “¡Soy introvertido!”
• “¡Soy muy tímido; me da vergüenza!”
• “¡No soy muy expresivo!”
• “¡No va con mi personalidad!”
• “¡No me siento motivado para hacerlo!”

¡Pero, la alabanza es un mandamiento de Dios y ninguna excusa es válida!

Salmo 150:6: ¡Todo lo que respira alabe a Jehová! ¡Aleluya!

Todas las excusas anteriores y muchas más que no se han presentado aquí son solo pretextos que pretenden ocultar las verdaderas barreras que impiden nuestra alabanza a Dios. A continuación se exponen esos obstáculos.

Pecado

El Problema. El pecado destroza nuestra amistad y nuestra comunión con Dios. El pecado nos coarta ante la Presencia de Dios. Nos sentimos sucios y creemos que no es apropiado acercarnos a Él conociendo Su santidad y Su pureza. Ciertamente, Dios es incompatible con el pecado y Él nos invita a ser santos como Él. Algunos están tan acostumbrados al pecado que se hacen insensibles a identificarlo como la razón que los separa de Dios. Es como las personas que se acostumbra a sus propios olores y no distinguen cuando huelen mal.

Salmo 66:18: Si en mi corazón yo hubiese consentido la iniquidad, el Señor no me habría escuchado.

Isaías 59:2: pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.

La solución. Afortunadamente, Dios no actúa de la misma manera que nosotros. Por supuesto que todo pecado es una ofensa contra Dios; pero lo que nos toca hacer es confesar nuestro pecado o pecados, y aceptar Su perdón. Dios, al igual que el padre del hijo pródigo, nos esperará con los brazos abiertos para darnos nuevamente todo Su amor y Su amistad. Él nunca rechazará un corazón contrito y humillado.

Salmo 51:1-3 : Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí.

Salmo 51:17: Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

1 Juan 1:9: Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Condenación

El Problema. La condenación nunca proviene de Dios, es impuesta por Satanás quien nos incrimina y sentencia. El enemigo es el fiscal que nos acusa delante de Dios y quien ataca nuestra mente recordándonos nuestras fallas mientras nos hace creer que de ninguna manera Dios nos perdonaría. Sin embargo, tan pronto le hayamos pedido perdón a Dios, el siguiente paso es perdonarnos a nosotros mismos. La autocondenación nos produce un sentido de indignidad que nos conmina a “hundir nuestras cabezas” de vergüenza en la Presencia de Dios y a estar tan conscientes de ser indignos que nos olvidamos de la misericordia y la gracia de Dios. Creamos conciencia de nuestra propia naturaleza en lugar de entender el carácter Dios.

Juan 3:19: Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

Romano 13:2: De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

1 Timoteo 3:6: no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.

La solución. Dios mismo nos da la respuesta a la condenación en Su Palabra: No hay condenación para los que están en Jesús. Debemos dejar de pensar en nosotros mismos y poner nuestros pensamientos en Él. Mientras más tiempo pasemos pensando en Jesús, más desearemos alabarlo. Definitivamente que Su sacrificio en la cruz no fue en vano sino para liberarnos de la condenación causada por el pecado. Recordar que Él tomó nuestro lugar en la cruz y nos salvó es motivo suficiente para alabarlo.

Juan 5:24: De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

Romanos 8:1: Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.

Hebreos 12:2: puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe; quien por el gozo que tenía por delante sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

Mundanalidad

El Problema. La mundanalidad no es otra cosa que tener nuestras mentes y pensamientos centrados en las cosas de este mundo. Significa desear “dignidad” o “decoro” más que ministrar a Dios en la alabanza y la adoración. Muchas personas están más pendientes de lo que puedan pensar los demás que de expresarse con libertad en alabanza.

Mateo 16:26: Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

Efesios 2:1-2: Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.

Colosenses 2:8: Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

La solución. La Palabra de Dios nos dice al respecto lo siguiente:

1 Pedro 5:7: Echad sobre él toda vuestra ansiedad, porque él tiene cuidado de vosotros.

Filipenses 4:8: En cuanto a lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, en esto pensad.

1 Juan 2:15-17: No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Romanos 12:2: No os conforméis a este mundo; más bien, transformaos por la renovación de vuestro entendimiento, de modo que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.

Los versículos anteriores se explican por sí mismos, antes de pensar en las cosas del mundo y en lo que el mundo nos demanda, pensemos en Dios y actuemos en consecuencia obedeciéndole a Él y no al mundo. El mundo podrá imponernos reglas y costumbres; pero ninguna de ellas nos llevan a salvación porque sus valores son contrarios a los valores de Dios.

Indiferencia

El Problema. Ser tibio o indiferente hacia el Señor nos impide frecuentemente entrar en alabanza y adoración. La indiferencia o apatía nos impide manifestar nuestro amor hacia Dios. Si somos indiferentes estamos mostrando que poco nos importa alabar y honrar a Dios. He visto muy a menudo como muchas personas permanecen indiferentes a la alabanza congregacional. Algunos parecen encontrarse mentalmente ausentes del templo en esos momentos, otros soportan con fastidio el momento de ministrar a Dios.

Apocalipsis 2:4: Sin embargo, tengo contra ti que has dejado tu primer amor.

Apocalipsis 3:15-16: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

La solución. La respuesta es regresar a Dios en total arrepentimiento y entonces como un acto de obediencia, comenzar a alabarlo. Dios siempre nos tiene paciencia y esperará que nos acerquemos arrepentidos a Él, Su amor es eterno y Su misericordia se renueva cada día.

Malaquías 3:7: Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes y no las habéis guardado. ¡Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros!, ha dicho Jehová de los Ejércitos.

Rebelión

El Problema. Rebelarnos hacia Dios, hacia los padres o hacia la autoridad que Dios ha puesto en la iglesia, es un gran impedimento para la alabanza. El rebelde no reconoce las reglas porque hace las suyas propias o las interpreta a su manera. En estos tiempos en que las libertades del mundo moderno se han convertido en libertinaje, es muy común encontrar personas que se rebelan contra todo y protestan por todo. Muchas de esas personas podrían estar pensando cosas como estas durante el período del servicio dedicado a alabar y adorar a Dios:

• ¿Por qué tengo que levantar las manos o aplaudir?
• ¿Quién es este músico para decirme lo que tengo que hacer?
• ¡Yo alabo a mi manera!
• ¡Nadie me dice a mí lo que tengo que hacer!
• ¿En dónde dice que tengo que danzar?
• Creo que Dios me dio la libertad para alabarlo como mejor me parezca.

1 Samuel 15:22,23: Entonces Samuel preguntó: – ¿Se complace tanto Jehová en los holocaustos y en los sacrificios como en que la palabra de Jehová sea obedecida? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención es mejor que el sebo de los carneros. Porque la rebeldía es como el pecado de adivinación, y la obstinación es como la iniquidad de la idolatría. Por cuanto tú has desechado la palabra de Jehová, él también te ha desechado a ti, para que no seas rey.

La solución. Someternos a la autoridad y arrepentirnos de la rebelión. De esta manera, tomamos de nuevo el camino de la obediencia. De la misma manera que aceptamos el sermón que nos trae el predicador como inspirado por Dios, debemos aceptar que la persona a cargo de dirigir la alabanza está siendo guiado por el Espíritu Santo para conducir a la congregación hacia la ministración que Dios espera y anhela.

Hebreos 13:17: Obedeced a vuestros dirigentes y someteos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría y sin quejarse, pues esto no os sería provechoso.

Desánimo

El Problema. Muchas personas arrastran sus problemas personales hasta la iglesia. Si nuestros corazones no están dispuestos para alabar a Dios, se levantará un muro de contención, el cual imposibilitará la alabanza. Todos pasamos por situaciones adversas que nos afectan negativamente: en el trabajo, en la familia, enfermedades, etc. No es necesario que llevemos esas cargas tan pesadas sobre nuestras espaldas sin dejarlas a los pies de la cruz.

2 Corintios 4:8,9: Estamos atribulados en todo, pero no angustiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no desamparados; abatidos, pero no destruidos.

La solución. A medida que nos involucremos en alabar y adorar a Dios en obediencia, todo el desánimo se irá de nuestros corazones. La alabanza y la adoración a nuestro Señor son el mejor antídoto contra el desánimo y el aburrimiento porque nuestro Dios nunca es aburrido, Él es un Dios de acción. Por lo tanto, nuestra actitud debe ser una de gozo en el Señor.

Isaías 51:11: Los rescatados de Jehová volverán y entrarán en Sión con cánticos. Y sobre sus cabezas habrá alegría perpetua. Alcanzarán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.

Enojo

El Problema. Resulta totalmente imposible que lleguemos a Dios en alabanza y adoración, si estamos guardando en nuestros corazones resentimiento hacia otros, hacia nosotros mismos, o hacia Dios. El enojo oscurece la mente y nos impide disfrutar de la alegría de exaltar al que vive para siempre.

Santiago 1:19,20: Sabed, mis amados hermanos: Todo hombre sea pronto para oír, lento para hablar y lento para la ira; porque la ira del hombre no lleva a cabo la justicia de Dios.

La solución. Perdonar a quienes nos han ofendido y no permitir que el enojo se anide en nuestro corazón. Lo mismo que el desánimo, el enojo, la ira y el resentimiento deben de quedar afuera del lugar donde se reúne la congregación a alabar y adorar a Dios. Nosotros no estamos por encima de Dios, quien ya perdonó todos nuestros pecados. Entonces, ¿qué nos impide perdonar a nuestro prójimo?

Salmo 37:8: Deja la ira, y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo.

Eclesiastés 7:9: No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.

Efesios 4:31,32: Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos y calumnia, junto con toda maldad. Más bien, sed bondadosos y misericordiosos los unos con los otros, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Colosenses 3:8: Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

Preocupación

El Problema. La preocupación es una demostración de duda e incredulidad, es lo opuesto a la fe. Es imposible entrar en alabanza y adoración si nuestros pensamientos están sumergidos en nuestros problemas personales. Una de las frases que más repitió Jesús en su ministerio fue “hombres de poca fe”. Eso demuestra que a muchas personas les entra el miedo escénico en los momentos de pruebas. Se olvidan del historial de Dios para con sus vidas y piensan que no hay una solución posible para su problema.

Juan 14:27: La paz os dejo, mi paz os doy. No como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

La solución. En la medida en que nuestros ojos se enfoquen en Jesús y las promesas de Su Palabra y en vez de preocuparnos, nos ocupemos de darle gracias por lo que ha hecho y por ser quien es, nuestros corazones serán inundados de paz y la alabanza comenzará a fluir de nuestro interior hacia Dios. Pedro pudo caminar sobre las aguas todo el tiempo que miraba a Jesús; pero empezó a hundirse tan pronto como sus ojos encararon el ambiente que le rodeaba. La preocupación es otro ingrediente que debe quedar fuera del ambiente de alabanza y adoración a Dios.

Mateo 6:25: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

Filipenses 4:6-7: Por nada estéis afanosos; más bien, presentad vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.

Depresión

El Problema. Cuando somos vencidos por un espíritu de depresión a causa de nuestras propias circunstancias, estamos deteniendo el fluir de la alabanza en nuestras vidas. Nos pasaría igual que a Elías (1 Reyes 19:1-14), quien cayendo en depresión huyó y se metió en una cueva. La tendencia natural de la persona deprimida es encerrarse en sí misma, es la actitud del avestruz de esconder la cabeza en la arena para no enfrentar la realidad.

1 Pedro 4:12,13: Amados, no os sorprendáis por el fuego que arde entre vosotros para poneros a prueba, como si os aconteciera cosa extraña. Antes bien, gozaos a medida que participáis de las aflicciones de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con regocijo.

La solución. Ofrecer sacrificio de alabanza y comenzar a regocijarnos. Esto es como un acto de obediencia a Dios, a través del cual nos vestimos con un manto de alabanza. Alabemos a Dios en la prueba y la victoria vendrá como consecuencia directa de nuestra alabanza.

Isaías 61:3: Para proveer a favor los que están de duelo por Sión y para darles diadema en lugar de ceniza, aceite de regocijo en lugar de luto y manto de alabanza en lugar de espíritu desalentado. Ellos serán llamados robles de justicia, plantío de Jehová, para manifestar su gloria.

Bendiciones para todos.

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6 comentarios en “Obstáculos para la Alabanza

  1. Que más puedo hacer sino alabarte mi Señor, con el paso de la vida he aprendido tanto mi Señor, he podido ver con pena mi Señor mi vecina gustaba de meter mucha bulla, se amanecía especialmente los fines de semana, gritaban, ponían música fuerte hasta las tantas de la madrugada, los niños me tiraban basura para el patio, o sencillamente gustaban de hacerme tiras mis plantas, y callaba para mantener la armonía, y ellos por cierto era de todos los días de bulla porque ocuparon el jardin para cerrarlo y poner aquellas cajas que juegan y ganan monedas, siempre se llena porque el vicio del juego ya es locura, aprovechan ese tiempo para venderles vasos con licores para que se refresquen mientras tratan de ganar, y en ello la música, el golpeteo a las maquinita por los afanes y cuando ganan las risotadas, los gritos y los golpes que dan a las máquina era de todas las noches. Estas personas tanto se afanaban en ganar dinero que no tenían tiempo de ver si molestaban o no a los vecinos, más, creo que no les importaba lo más mínimo. Mas hoy puedo ver con infinita tristeza las vueltas de la vida, mi vecina se le presentó un cáncer fulminante en una de sus mamas, y pienso hoy, de que les ha servido tanto afanarse, tanto en querer alcanzar medios económicos si se olvidan de vivir y de dejar vivir en su entorno y veo cuan frágil es la vida y cuan acelerados la vive el hombre y la mujer de este siglo, la vive pasando a llevar y no mide consecuencias, y luego viene la prueba y quedan ahí sin saber que hacer. Pienso y medito que esto que expreso es una enseñanza tremenda, porque para que no decirlo, hoy prima la violencia, tal extremo que hoy saquean sin el menor miedo, matan, hieren, dañan y se gozan de ello, es cosa ver las noticias, los programas, y veamos que valores priman en cada uno de ellos. Hoy estamos peor que Sodoma y Gomorra, donde el homosexualismo se toma como algo normal y se está legislando para que ellos puedan casarse hombres con hombres y mujeres con mujeres,… o sea que Dios se equivocó con crear un hombre y como compañera a una mujer? y les dijo multiplicáos y subyugar la tierra? Sodoma y Gomorra es una pista de lo que le espera a esta pobre y desventurada humanidad, en los tiempos de Noé donde la tierra también estaba impregnada por la maldad y la violencia, y es cosa de ver como está este mundo, es cosa de abrir la ventana del mundo a través de la TV miremos detenidamente como aquel lider que hoy está gobernando este mundo tiene cautivo a la juventud sin escapárseles los niños, más si los padres se los han entregado en bandeja cada vez que son parte de “Haloween” participan sin estudiar de lo que están siendo parte, así mienten a sus hijos como “los huevitos de pascua, que dicen que el conejito pone huevos” ¡a! es que es una tradición sana” y que tiene de sana? la mentira a sus propios hijos? podemos ver en esta fecha, hablan y solo llaman a celebrar la “pascua” donde el viejo pascuero trae regalos a los niños” y los pone en un árbol adornado de luces, y donde tiene espacio Jesús, no es el nacimiento del Hijo de Dios en medio de los hombres? estamos en el Siglo 21 y todavía Jesús no tiene un lugar en el corazón de los hombres, porque están afanados, cegados el entendimiento para que no les resplandezca la luz del evangelio de Jesucristo el cual es imagen de Dios. A donde vamos? creen que el dinero podrá ganar la salvación de vuestra alma? podrá vuestra buena ropa ser motivo para entrar en el reino de los cielos? que pena, porque queriendo ser sabios se hacen necios y con sus hechos niegan a Dios y se alejan más y más de Dios. Quizás este mensaje pueda ser un grito de alerta, un llamado a la cordura, y meditar este 24 vuestras actitudes diarias, a cuantas personas logran ofender? a cuantos han dañado? ¡valientes! No? pero que harán cuando venga la muerte? Dios tenga misericordia de aquellos que gozan de dañar al prójimo, de ofender, de hacer la vida imposible, de quitar lo ajeno, Dios va a pedir a todos una estrecha cuenta y todo lo que hayan sembrado de maldad en esta tierra ellos recibirán de pago en la vida postrera. Dios tenga misericordia, oramos, derramamos nuestra alma especialmente por nuestro país Chile, por las autoridades, por las familias y la juventud, por los niños, no tengo palabras, pero siento una infinita pena por todos aquellos que gustan de lo malo, me dan pena porque ellos también recibirán un pago justo, mas enviándonos Jesus ser luz a los gentiles a fin que seamos para salvación hasta lo último de la tierra, no nos cansamos de dejar las gratas nuevas, sin antes luchar por quitar la venda que mantiene ciego e indiferentes los corazones, para luego inyectar aquella palabra de Dios la cual tiene poder y que por cierto en Su tiempo hará, esa es nuestra confianza y que así como en mi obró un milagro lo podrá hacer con alguno de aquellos que como yo un día vagaba ciega, pobre y desventurada en el mundo, hasta que Cristo Jesús me salió al encuentro a través de la locura de la predicación y caló mi vida y hoy puedo decir gracias Señor porque le has hecho tanto bien a mi vida, cuan ciega era, era como Saulo, aquel que perseguía a la Iglesia de Jesucristo hasta que Jesús salió en su encuentro y le transformó y luego fué constituido el Apostol Paulo el Apostol de los gentiles para la gloria de Dios todopoderoso, hoy seguimos nosotros en querer ser embajadores de Cristo llevando las gratas nuevas a las almas para que venga a sus vidas tiempo de regrigerio. Bueno, quiero dar gloria y honra a Dios todopoderoso por todo lo dicho. Amen y amen

  2. Jesús amado, en esta hora de la mañana, llego a Ti, porque quisiera contarte que este año he aprendido y me he dado cuenta que por mi falta de tolerancia y mi poca paciencia he tenido que sufrir el exodo, más llegué a un lugar donde me recibiron muy bien, pero no se hace Tu palabra y me he sentido incómoda y he vuelto a sufrir el exodo. Estoy como aquel hijo pródigo mi Señor queriendo comer aun las algarrobas de los cerdos. Donde estaba si se hacia la palabra y la doctrina era de acuerdo a lo que pude conocer por Tu palabra, pero me fui porque no soporte la guerra de las hermanas, hoy me arrepiento porque no he hallado otro lugar como ese mi Señor, donde la hermandad era invitada a aceptar aceptarte como unico y suficiente Salvador, siendo ya miembro se les preparaba para el bautismo, para morir para el mundo y levantarse de las aguas para vivir para ti, a los niños no se les bautizaba sino que se presentan a Ti mi Señor y el siervo impone sus manos en Tu nombre y los bendice, también participan de la Santa Cena, aquellos que por alguna razon se habían alejado y volvieron les invitan a pasar al Altar para que se reconcilien contigo mi Señor, y eso hecho mucho demenos, donde llegue pense hallar las sendas antiguas y me equivoque el mundo está dentro de Tu Casa y el modernizmo se ha apoderado y no pude sentirme parte aunque pude recibir la acogida de todos y el cariño también de toda la hermandad, mas de que me sirve todo ese cariño si no se hace Tu voluntad? que gano que me quieran y acepten si vamos a la perdición contradiciendote? Señor, perdoname, quiero comenzar bien este nuevo año, quiero afirmarme, buscaré una Casa de Oracion, donde hayan puntos a la calle, donde pueda trabajar para ti con dedicacion y con pasión mi Señor, hazme tolerante por si encontrare hermanas que por alguna razon no puedan aceptarme y que por ende tendré luchas para que me suelte y me vaya. Ayudame Señor te lo ruego, y acompañame para que me guies hasta aquel lugar donde te estaré esperando en Tu venida. Para Dios sea toda la gloria y honra desde ahora y para siempre. Amen y amen

  3. me encanta el documento,al leerlo me di cuenta de muchas fallas ante la presencia de Dios una de ellas la hipocrecia fue muy productivo y ademas pude compartirlo con amigos GRACIAS…..

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