¿Cómo Debemos Alabar a Dios?

Con lo que Decimos

De nuestra boca deben salir siempre palabras de alabanzas a Dios. No debemos unirnos a los coros de quejas de aquellos que le echan a Dios la culpa de todas sus desgracias porque todo lo que Él hace por nosotros es bueno y digno de alabanza.

Salmo 145:4-7: Cada generación celebrará Tus obras y proclamará Tus proezas. Se hablará del esplendor de Tu gloria y majestad, y yo meditaré en Tus obras maravillosas. Se hablará del poder de Tus portentos, y yo anunciaré la grandeza de Tus obras. Se proclamará la memoria de Tu inmensa bondad, y se cantará con júbilo Tu Victoria (BAD).

Con Todo el Corazón

Nuestra alabanza no puede ser fingida sino que exprese lo más profundo de nuestro corazón. A Dios no podemos engañarlo porque Él tiene la capacidad de escudriñar lo más íntimo de nuestro ser descubriendo nuestras intenciones.

Salmo 9:1: Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas Tus maravillas.

Salmo 111:1: Alabaré a Jehová con todo el corazón en la compañía y congregación de los rectos.

Con un Corazón Recto

Las intenciones de nuestro corazón deben de estar alineadas con Dios al momento de alabarle. Nuestra ofrenda de alabanza debe ser agradable al Señor.

Salmo 119:7: Te alabaré con rectitud de corazón cuando aprendiere tus justos juicios.

Con Cantos

Aunque la alabanza no es solamente música, los cantos son parte importante de la misma, en especial aquellos que salen de nuestro propio corazón. Es bueno aprenderse los salmos, himnos y canciones que se interpretan durante los servicios. Sin embargo, es mucho mejor aprovechar el momento oportuno para entonar un cántico nuevo inspirado por el Espíritu santo.

Salmo 92:1: Bueno es alabarte,  oh Jehová, y cantar salmos a tu nombre,  oh Altísimo.

Salmo 104:33-34: A Jehová cantaré en mi vida; a mi Dios cantaré salmos mientras viva.

Salmo 147:1: Alabad a Yahvé, porque es bueno; cantad salmos a nuestro Dios, porque es complaciente, es digno de alabanza (N-C).

Con Inteligencia

Cuando cantemos a Dios, prestemos atención a lo que cantamos y meditemos en las letras de la canción. De esta manera nos daremos cuenta si estamos realmente cantando para el Señor o para ministrarnos a nosotros mismos.

Salmo 47: 6-7: Cantad a Dios, cantad; cantad a nuestro Rey, cantad; porque Dios es el Rey de toda la tierra; cantad con inteligencia. .

Batiendo las Manos

Nuestras manos, al igual que nuestra voz, puede ser un instrumento de alabanza a Dios. Cuando batimos las manos, es decir, al moverlas de un lado hacia otro, estamos ofreciendo aclamación a Dios.

Salmo 47:1: ¡TODAS las naciones, batid las manos! ¡Aclamad a Dios con voz de triunfo! (VM).

Con Instrumentos

La Biblia menciona numerosos instrumentos de cuerda (arpa, salterio, decacordio, lira, cítara), de viento (bocina, flauta, órgano, trompeta) y de percusión (pandero, campanilla, címbalo, tambor, tímpano o tamboril) que fueron usados para alabar a Dios.

Éxodo 39:25-26: Hicieron también campanillas de oro puro, y pusieron campanillas entre las granadas en las orillas del manto, alrededor, entre las granadas; una campanilla y una granada, otra campanilla y otra granada alrededor, en las orillas del manto, para ministrar, como Jehová lo mandó a Moisés.

1 Samuel 10:5: Después de esto, llegarás a Gabaa de Dios, donde hay una guarnición de Filisteos; y sucederá que luego que llegares allá a la ciudad, encontrarás una compañía de profetas bajando del alto, precedidos de salterio, y tambor y flauta y arpa, y ellos profetizando. (VM)

1 Crónicas 13:8: Y David y todo Israel se regocijaban delante de Dios con todas sus fuerzas, con cánticos, arpas, salterios, tamboriles, címbalos y trompetas.

Job 30:31: Y mi arpa se tornó en luto, y mi órgano en voz de lamentantes. (RV1865)

Salmo 33:2: Aclamad a Jehová con arpa; cantadle con salterio y decacordio.

Salmo 57: 8: ¡Despierta, gloria mía! ¡Despertad, arpa y lira! ¡A la aurora despertaré! (LBLA)

Salmo 71:22: y yo alabaré, ¡Dios mío! al sonido del arpa, tu fidelidad; te salmodiaré a la cítara, ¡oh Santo de Israel!

Salmo 81:3: Tocad la trompeta en la nueva luna, en el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne.

Salmo 150:3-6: Alabadle a son de bocina; alabadle con salterio y arpa. Alabadle con pandero y danza; alabadle con cuerdas y flautas. Alabadle con címbalos resonantes; alabadle con címbalos de júbilo. Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya.

Salmo 33:1-3: Alegraos, oh justos, en Jehová; en los íntegros es hermosa la alabanza. Aclamad a Jehová con arpa; cantadle con salterio y decacordio. Cantadle cántico nuevo; hacedlo bien,  tañendo con júbilo.

Isaías 30:29: Vosotros tendréis cántico como de noche en que se celebra pascua, y alegría de corazón, como el que va con flauta para venir al monte de Jehová, al Fuerte de Israel.

Con Danza

La danza es otra expresión de alabanza. Nosotros, los que hemos recibido el regalo de la vida eterna, hemos visto como Dios cambió el lloro y el crujir de dientes de los condenados por la celebración gloriosa de quienes han sido librados de la muerte eterna. La sangre preciosa del Cordero nos vistió con ropa de lino fino, ropa de fiesta, ropas para danzar.

Éxodo 15:20: Y Miriam la profetisa, hermana de Aarón, tomó en su mano el pandero, y todas las mujeres salieron tras ella con panderos y danzas (LBLA).

Salmo 150:4: ¡Alábenlo danzando al son de panderos! ¡Alábenlo con flautas e instrumentos de cuerda! (DHH)

Con Alegría, Gozo y Júbilo

La alabanza debe llevarse a cabo con alegría, gozo y júbilo porque la alabanza es una celebración no un duelo. Al alabar, si lloramos, que sea de alegría.

Salmo 32:11: Alegraos en Jehová y gozaos, justos; y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.

Salmo 81:1: Cantad con gozo a Dios, fortaleza nuestra; al Dios de Jacob aclamad con júbilo.

Salmo 95:1-3: Venid, aclamemos alegremente a Jehová; cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación. Lleguemos ante su presencia con alabanza; aclamémosle con cánticos. Porque Jehová es Dios grande, y Rey grande sobre todos los dioses.

Aplaudiendo

Aplaudir es una expresión de alegría, regocijo y aprobación. Cuando aplaudimos a nuestro Dios, estamos reconociendo sus obras y sus atributos.

Salmo 98:4-6: Cantad alegres a Jehová, toda la tierra; levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos. Cantad salmos a Jehová con arpa; con arpa y voz de cántico. Aclamad con trompetas y sonidos de bocina, delante del rey Jehová.

Alzando las Manos

Cuando levantamos nuestras manos al alabar le estamos diciendo a Dios que nos rendimos ante Su majestad y Su poder.

Salmo 63:3-4: Porque mejor es tu misericordia que la vida; Mis labios te alabarán. Así te bendeciré en mi vida; en tu nombre alzaré mis manos.

Salmo 134:1-2: Mirad, bendecid a Jehová, vosotros todos los siervos de Jehová, los que en la casa de Jehová estáis por las noches. Alzad vuestras manos al santuario, y bendecid a Jehová.

Bendiciones para todos.

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