Sacrificio de Alabanza

El sacrificio de alabanza es una alabanza continua. El sacrificio de alabanza es una alabanza audible. David dijo: Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca (Salmo 34:1).

Diferencia entre Alabanza y Sacrificio de Alabanza

Existe una diferencia fundamental entre alabar a Dios y el sacrificio de alabanza. La alabanza fluye muy fácilmente cuando estamos en una “relación correcta” con Dios, es decir, cuando las cosas parecen estar yendo bien en todos los aspectos de nuestras vidas y sentimos que Dios está atento a todas nuestras necesidades. Es un desbordamiento espontáneo que nos conduce a pensar en todo lo que Él ha hecho por nosotros.

Por su parte, el sacrificio de alabanza se lo damos a Dios cuando las cosas no parecen ir bien, es la alabanza que ofrecemos sin importar la manera en que vemos las cosas, la cual brindamos en fe y obediencia a Dios por quien es Él.

Hebreos 13:15: Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre (BAD).

Veamos dos ejemplos bíblicos de sacrificio de alabanza tomados tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.

Pablo y Silas

Mientras Pablo y Silas estaban en la prisión, alabaron a Dios cantando y el resultado fue milagroso.

Hechos 16:22-26: Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas. Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo. Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.

Pablo y Silas habían sido atacados y perseguidos por causa de Jesucristo. Sus atacantes  rompieron sus ropas, los azotaron y los confinaron en la parte más interna de la prisión, en donde estaban los peores criminales. Además de mantenerlos prisioneros en el peor calabozo, los ataron a cepos para restringir sus movimientos.

Durante el tiempo que estuvieron en prisión, se mantuvieron orando y cantando himnos. No estaban expresándole a Dios quejas a causa de su condición física o del maltrato recibido. Al contrario, cantaron alabanzas y sus compañeros de prisión los escucharon.

El resultado fue que Pablo y Silas fueron liberados de sus cadenas y de la cárcel. El carcelero y toda su casa recibieron salvación y vida eterna. Todos en la prisión, tanto los prisioneros como sus carceleros, recibieron el testimonio de Jesús. Los demás creyentes de Filipos recibieron consolación tras la libertad de sus consiervos. Con frecuencia se liberan una gran autoridad espiritual y poder en expresiones musicales de alabanza a Dios, tal como este caso de Pablo y Silas sucediendo que mientras cantaban canciones de alabanza; llegó la liberación por medio de un gran temblor.

Josafat

Otro ejemplo bíblico de sacrificio de alabanza es Josafat, quien siguió los mandamientos de Dios y experimentó victorias milagrosas. Josafat enseñó la Palabra de Dios al pueblo y continúo las reformas religiosas y judiciales iniciadas por su padre instituyendo un cuerpo judicial en Jerusalén para actuar como suprema corte del país.

2 Crónicas 17:3-6: Jehová estuvo con Josafat, porque anduvo en los primeros caminos de su padre David, y no acudió a los Baales. Más bien, buscó al Dios de su padre, andando según sus mandamientos y no según las obras de Israel. Por eso Jehová afirmó el reino en su mano. Todo Judá daba presentes a Josafat, y él tuvo riquezas y gloria en abundancia. Elevó su corazón hacia los caminos de Jehová, y quitó otra vez de Judá los lugares altos y los árboles rituales de Asera.

Durante el reinado de Josafat, los amonitas, moabitas y edomitas se unieron para invadir Judá desde el sur. Por años, los pueblos vecinos le temieron y dejaron a la nación en paz, pero en esta ocasión se unieron para venir en contra de él. Josafat vino ante la asamblea y oró. Josafat oró en tiempo de problemas. Su oración comenzó con alabanza.

2 Crónicas 20:6-9: y dijo: “Oh Jehová, Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos, que gobiernas en todos los reinos de las naciones y que tienes en tu mano fuerza y poder, de modo que nadie te pueda resistir? ¿No fuiste tú, oh Dios nuestro, el que echaste a los habitantes de esta tierra de la presencia de tu pueblo Israel y la diste a la descendencia de tu amigo Abraham para siempre? Ellos han habitado en ella y han edificado allí un santuario a tu nombre, diciendo: ‘Si el mal viniese sobre nosotros (espada de juicio, peste o hambre), nos presentaremos delante de este templo y delante de ti, porque tu nombre está en este templo. A ti clamaremos en nuestra tribulación, y tú nos escucharás y librarás.

Josafat buscó a Dios pidiendo liberación y el Señor atendió su oración. Dios le contestó a través de un profeta.

2 Crónicas 20:15-18: y dijo: Oíd, todo Judá y habitantes de Jerusalén, y tú, oh rey Josafat, así os ha dicho Jehová: ‘No temáis ni desmayéis delante de esta multitud tan grande, porque la batalla no será vuestra, sino de Dios. Descended mañana contra ellos. He aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los encontraréis en el extremo del valle, frente al desierto de Jeruel. En esta ocasión, vosotros no tendréis que luchar. Deteneos, estaos quietos y ved la victoria que Jehová logrará para vosotros. ¡Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis! ¡Salid mañana a su encuentro, y Jehová estará con vosotros! Entonces Josafat inclinó su rostro a tierra. Del mismo modo, todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová.

En la preparación para la batalla, Josafat, designó hombres para cantar y alabar al Señor. La vanguardia del ejército de Judá era el batallón de alabadores, cuyas armas no eran espadas y escudos, sino instrumentos musicales y sus propias gargantas para cantarle a Dios.

2 Crónicas 20:21-22: Después de consultar con el pueblo, designó a algunos de ellos para que cantasen a Jehová y le alabasen en la hermosura de la santidad, mientras iban delante del ejército, diciendo: “¡Alabad a Jehová, porque para siempre es su misericordia!” Cuando comenzaron el canto y la alabanza, Jehová puso emboscadas contra los hijos de Amón, los de Moab y los de la región montañosa de Seír que habían venido contra Judá, y fueron derrotados.

El sacrificio de alabanza de Josafat y el pueblo de Judá les dio la victoria sobre sus enemigos y Dios se glorificó al derrotarlos. Los enemigos empezaron a pelear entre sí y en una sangrienta lucha se destruyeron mutuamente, hasta el punto que ninguno escapó.

2 Crónicas 20:23: Los hijos de Amón y de Moab se levantaron contra los de la región montañosa de Seír, para destruirlos por completo y aniquilarlos. Cuando habían acabado con los de la región montañosa de Seír, cada cual contribuyó a la destrucción de su compañero.

Dios no solo liberó a Josafat y al pueblo de Judá de sus enemigos, sino que además les entregó un enorme botín de guerra.

2 Crónicas 20:24-26: Cuando los de Judá llegaron a cierta altura que domina el desierto, miraron hacia la multitud; y he aquí que ellos yacían muertos en tierra. Ninguno había escapado. Entonces Josafat y su gente fueron para despojarlos, y entre los cadáveres hallaron muchas riquezas, tanto vestidos como objetos preciosos, los que arrebataron para sí en tal cantidad que les era imposible llevar. Tres días duró el despojo, porque era mucho. Al cuarto día se congregaron en el valle de Berajá. Allí bendijeron a Jehová; por eso llamaron el nombre de aquel lugar valle de Berajá, hasta hoy.

Josafat y el pueblo de Judá estaban siendo atacados por los ejércitos de tres naciones. Sus enemigos eran numéricamente superiores varias veces, haciendo prácticamente imposible que Josafat y su pueblo obtuvieran la victoria basándose tan solo en sus propias fuerzas.

Josafat y su pueblo sabían lo que la Palabra de Dios decía. Su primera acción fue ofrendar alabanzas, no después que el enemigo fuera derrotado, sino mientras estaban siendo rodeados por todos lados y cuando todo se veía sin esperanza. Ofrecieron un sacrificio de alabanza.

Para Josafat y el pueblo de Judá la victoria fue completa porque sus enemigos se mataron sí y el pueblo recibió un gran botín. Cuando Josafat designó hombres para cantar y alabar al Señor y salieron delante del ejército, obtuvo una gran victoria. Ellos usaron las poderosas armas espirituales y mientras estaban alabando a Dios, se manifestaron gran poder y autoridad espiritual.

En esta historia de Josafat encontramos cinco pasos que nos conducen hacia la victoria:

  1. Conocer la Palabra. Cuando conocemos las Escrituras, sabemos cuáles son las promesas que Dios tiene reservadas para cada situación en la vida de Su pueblo, Sus hijos, Su iglesia.
  2. Buscar la Presencia de Dios. Esto significar buscar el rostro de Dios y no solamente sus manos, es llenarnos de Su fortaleza y Su poder.
  3. Escuchar al Señor. Dios siempre nos dará una respuesta cuando le pedimos algo. Lo que muchas sucede es que nuestros oídos no le prestan atención a Sus palabras.
  4. Creer la Palabra y adorar a Dios. Cuando Dios nos da una palabra rhema, debemos de recibirla con amor y corresponderle en igual proporción a Su amor incondicional.
  5. Actuar en fe. Esto significa alabar a Dios antes de obtener la victoria.

Sacrificio de Alabanza a Través de Jesús

Solamente a través de Jesús puede ofrecerse sacrificio de alabanza. Siendo Jesús el camino, la verdad y la vida, el único a través del cual podemos llegar hasta el Padre, nada que hagamos para Dios puede hacerse sin Él y el sacrificio de alabanza no es la excepción.

Hebreos 13:15: Así que, por medio de Él, ofrezcamos siempre a Dios sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan Su nombre.

El sacrificio de alabanza implica dar gracias a Dios en el nombre de Jesús por ser quien es Él y por lo que ha hecho.

Efesios 5:20: Dando gracias siempre por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Debemos dar gracias bajo todas circunstancias, no solo por las cosas que consideramos buenas, no solo cuando recibimos de Dios lo que le pedimos, sino también cuando nos dice NO e incluso cuando pareciera que no nos quiere responder.

1 Tesalonicenses 5:16-18: Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús.

Podemos hacer esto cuando nos damos cuenta por completo de la manera en que Dios hace que todas las cosas obren para bien en nuestras vidas. Los planes de Dios para nuestras vidas son perfectos, no importa si los comprendemos o no, Él siempre sabe lo que más nos conviene en cada situación.

Romanos 8:28: Y sabemos que Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que le aman, esto es, a los que son llamados conforme a su propósito.

El sacrificio de alabanza trae gloria a Dios. Como sabemos, Dios no comparte Su gloria con nadie y todo lo que hacemos debe de glorificarle a Él. Cuando hacemos sacrificio de alabanza nos estamos despojando de nuestro ego, dejando atrás el egoísmo y el afán personal, para exaltarlo solo a Él.

Salmo 50:23: El que ofrece sacrificio de alabanza me glorificará (VM).

¿Cómo Ofrecer Sacrificio de Alabanza?                           

  • Hay que tomar la decisión. Debemos establecer de antemano que vamos a alabar a Dios en todo tiempo y bajo todas las circunstancias. Dios no nos obliga a alabarlo en época de crisis, es la crisis misma quien debe llevarnos a decidir alabarlo.
  •  El momento de empezar es ahora. Alabemos a Dios cada día y todo el día. Practiquemos la alabanza como un estilo de vida. Como pudimos ver en los dos ejemplos bíblicos, la alabanza empezó antes de que viniera la victoria. En la medida que actuamos en obediencia a Su Palabra y nos disponemos a alabarlo, estamos ofreciendo el verdadero sacrificio de alabanza a Dios y esto es agradable a Él.
  •  Cuando vengan los problemas. Hay que recordar que hemos tomado una decisión, hay que perseverar en nuestro hábito de alabar y recordar que la alabanza en los momentos difíciles permite a Dios obrar en nuestro favor. La alabanza en tiempo de prueba trae gloria al Padre. En los momentos en que las circunstancias no nos instan a alabar a Dios, es justamente el tiempo cuando más necesitamos alabarlo.
  •  Dar el paso de fe. Comenzamos a ofrecer el sacrificio de alabanza por fe. Alabémoslo por ser quién es y por lo que Él ha hecho. Entonces, ofrezcamos acción de gracias a Dios por la situación, aunque no la entendamos. Alabémoslo porque Él abrirá un camino de liberación, aun cuando no podamos ver la salida al problema o la luz al final del túnel. Alabemos a Dios por ser quien es y fijemos nuestros pensamientos en Él y en las promesas que nos ha dado en Su Palabra. Una vez que hayamos comenzado a hacer el sacrificio de alabanza, no paremos. Declaremos en voz alta la Palabra de Dios que proclama victoria y liberación. Primero, estaremos ofreciendo alabanza en obediencia. Al hacer esto, estaremos poniendo nuestra mente en Él y no en las circunstancias.

A medida que continuemos comparando Su poder y Su gloria con nuestra circunstancia, veremos cuan pequeño es en realidad nuestro problema comparado con el Dios al cual servimos. Cuando llenamos nuestra mente con la Palabra de Dios y nos concentramos en Su poder y Sus promesas, un espíritu de alabanza substituirá las dudas y las preocupaciones.

En los momentos de pruebas, cuando se nos hace difícil alabar, si nos disponemos a levantar nuestra alabanza a Dios en obediencia, comenzaremos a ser empapados por el Espíritu de alabanza. Entonces nos encontraremos entrando llenos de gozo en la completa dimensión de Su Presencia en la medida en que liberemos nuestro espíritu en el sacrificio de alabanza. Cantemos a Él, dancemos ante Él, glorifiquemos y exaltemos Su nombre. ¡Y Él abrirá una vía de salvación y liberación para nosotros!

Bendiciones para todos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s