Dios Es Bueno

Bueno y recto es Jehová; por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.  Encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera. Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios.

Salmos 25:8-10

Dios es bueno y siempre estará dispuesto a sacar a cualquier ser humano de su error y a guiarlo por la senda de la justicia. La única condición es el arrepentimiento del pecador para recibir, sin merecerlo, la misericordia, el amor y el perdón de parte del Dios Altísimo.

Cuando nos damos cuenta de lo mucho que hemos ofendido a Dios, probablemente pensaríamos que es imposible esperar que Él venga a nuestro favor. Conforme a los parámetros humanos, el que la hace la paga. Si cometemos un error en nuestro empleo, lo más probable es que seamos despedidos. Si somos infieles a nuestra pareja, nos exponemos a una ruptura definitiva. Si violamos alguna ley, podríamos ir a la cárcel o pagar una multa. Si fallamos en pagar nuestras deudas, nuestros bienes podrían ser embargados o confiscados. En la vida natural, el perdón es menos probable que el castigo. Si Dios nos juzgara con la misma severidad que nos juzgamos entre nosotros, la consecuencia de nuestros pecados nos condenaría eternamente.

Solo la bondad infinita de Dios nos da oportunidad de salvarnos del destino que nos merecemos. No nos creamos mejor de lo que somos. Seamos humildes y presentemos delante de Dios nuestras transgresiones. Dejemos de ser rebeldes y seamos mansos con el Señor. Guardemos Su Palabra para que Él nos enseñe, nos encamine y nos dirija por Sus sendas de misericordia y verdad.

El cantante cristiano Marcos Witt grabó una canción cuyo título es “Dios ha sido bueno”. En una de sus estrofas la canción dice lo siguiente: Su bondad me alcanzó, Su amor me rescató, Su gracia me salvó. Bueno es Dios. La bondad de Dios es tan grande que, mientras nosotros salimos corriéndole, Él nos persigue con Su amor con el único fin de salvarnos por gracia. De acuerdo a la Biblia, la gracia es un favor que no ha sido ganado ni merecido. Por lo tanto, es únicamente la bondad de Dios que nos transmite esa gracia, ese favor inmerecido, ese galardón que no hemos ganado por méritos propios.

Nuestra respuesta a un Dios tan bueno debe ser una alabanza continua. Conociendo cuan bueno es Dios, nuestros labios están llamados a pronunciar elogios hacia quien nos ha dado mucho más de lo que merecíamos. Cada día, al levantarnos, lo primero que deberíamos hacer es dar gracias y alabar a Dios por Su bondad, por Su amor, por Su perdón y por Su misericordia.

Si te resulta un poco difícil entonar alabanzas al Dios bueno, te recomiendo que leas los Salmos. Todo este libro de la Biblia es un compendio de alabanzas a Dios. Muchos de los salmos fueron escritos por David cuando vivía huyendo de sus enemigos, así que no podemos utilizar nuestra adversidad como excusa para no alabar la bondad de Dios. Imitemos a David y alabemos a nuestro Padre Celestial cada día. Dios te bendiga.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s