Jesús es Nuestro Descanso

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Mateo 11:28-30

Jesús es nuestro descanso. Muchas veces cargamos sobre nuestros hombros una pesada carga y estamos afanosos porque nos empeñamos en tratar por nosotros mismos de enfrentar nuestras situaciones. Nuestro Señor desea hacerse cargo personalmente de todas nuestras preocupaciones, lo único que nos pide es que cambiemos nuestras cargas por la suya, la cual es mucho más ligera. Descansar en el Señor es mucho mejor que hacer las cosas a nuestro modo.

Hace poco, mi esposa estaba de viaje y llegó la fecha límite para hacer un pago, justo unos días antes de que ella regresara y de que le depositaran en su cuenta su salario. En nuestra cuenta de banco no había lo suficiente para pagar, así que yo le dije que hablara al acreedor para ver si se postergaba el pago hasta el viernes cuando habría dinero para pagar. La llamada fue negativa y le dijeron que no era posible y que ellos iban a enviar el cobro a nuestro banco.

Mi esposa me llamó desesperada y trató de lograr una solución humana por todos los medios. Ninguna de sus potenciales soluciones fue fructífera, entonces me dijo que buscara yo alguna solución. Mi respuesta no era precisamente la que ella esperaba. Yo le dije que orara al Señor y buscara Su paz al darle todas sus cargas a Él. Aunque no era precisamente su primera opción, al final me hizo caso. Un par de horas después ella me llamó de nuevo y me dijo que había decidido confiar en Dios y entregarle sus cargas.

La historia que les cuento ocurrió un domingo y el jueves de esa misma semana ella regresaba. Según lo que le habían dicho, el cobro hacia nuestro banco sería sometido el lunes. Ni ella ni yo nos ocupamos de verificar en nuestra cuenta lo que pasaba. Lo cierto es que, el pago podría ser rechazado por un sobregiro. El viernes temprano en la mañana yo verifiqué nuestra cuenta y comprobé que habían depositado en la misma más dinero del que mi esposa esperaba por su trabajo luego de dos semanas de vacaciones. Además ese mismo día fue que pasó el cobro antes mencionado, sin cargos por sobregiro y sin ser rechazado. ¡El Señor se glorificó grandemente! Pero el testimonio no termina ahí ya que ese mismo viernes al mediodía recibimos una enorme bendición de parte de Dios que nos permitió ponernos al día en otras cuentas.

Te comparto esta historia porque es muy probable que estés pasando por momentos de crisis. Quizás carezca de un empleo o tus ingresos no son suficientes para cubrir tus obligaciones y las de tu familia. Es posible que tú o alguno de tus seres queridos padezca de una terrible enfermedad. O tal vez tus hijos tengan problemas o te causan problemas. O a lo mejor la relación con tu pareja no está pasando por su mejor momento. Sea cual sea la carga que llevas sobre tus hombros en este momento, te recomiendo que no te quedes con ella. Suelta toda tu ansiedad, tus problemas, tus preocupaciones a Jesús. Solo quédate con Su yugo fácil y Su carga ligera. Dios te bendiga.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s