Si Puedes Creer

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

Marcos 9:23

Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Jesús dice primero “si puedes creer”. Hay un refrán popular que dice “querer es poder”, por lo tanto, es necesario querer creer para poder creer. Mucha gente se rehúsa a creer lo que dice la Palabra de Dios prefiriendo ser sabio en su propia opinión o enfocar sus creencias en especulaciones humanas que no conducen a ninguna solución. Lo segundo que dice Jesús es “al que cree todo le es posible”.

Si decidimos en nuestro corazón creer lo que nos dice la Palabra, todo será posible. Será posible que los enfermos sanen cuando pongamos nuestras manos sobre ellos; será posible que echemos fuera demonios; será posible que toda nuestra casa sea salva; será posible que resistamos al enemigo hasta que huya. En conclusión, no existirá absolutamente nada imposible si podemos creer. Entonces, seremos testigos de Jesús, quien no nos dejó solos, sino que nos entregó el Espíritu Santo, quien nos revistió de poder para testificar.

Voy a contarte algo que me pasó a finales del año 2014. Me estaba doliendo mucho la muñeca derecha, aunque yo no le hacía mucho caso. Pero un domingo en la mañana me dio un tremendo temblor que mi esposa se asustó tanto que llamó a los paramédicos. A los pocos minutos llegó una ambulancia a mi casa. Yo continuaba temblando en todo mi cuerpo y el personal de emergencia me tomó la presión, me midieron el azúcar en la sangre y me hicieron un electrocardiograma. Las pruebas salieron bien y pensaron que no era necesario llevarme a un hospital; pero me sugirieron que visitara a mi médico de cabecera.

Al día siguiente llamé a mi doctor, quien no estaba disponible para atenderme; pero me dieron cita con otro de sus asociados. Cuando fui, el médico me refirió a un neurólogo para lo del temblor; pero también miró mi mano derecha, la cual me dolía bastante. Al revisarla, el doctor encontró una bola en la muñeca y me dijo que podría ser una especie de tumor, por lo cual me refirió a un cirujano ortopeda especialista en manos. También me dijo que yo iba a necesitar cirugía y que luego de removida la bola de mi mano, iba a ser necesario enviarla a patología para determinar si era o no maligna.

La cita con el ortopeda no sería sino el jueves de la siguiente semana. El lunes temprano de esa semana yo tomé la decisión de creerle a Dios y a lo que Él me había ordenado desde hacía varios años: escribir todos los días. El dolor en mi mano derecha era fuerte y, lo menos que cualquiera haría en tal condición es sentarse por más de 12 horas diarias a escribir en una computadora. Yo lo hice y, para la gloria de Dios, el jueves cuando visité al ortopeda, no había ni bola ni dolor. No importa lo que estés pasando en este momento, toma la decisión de creerle a Dios. Ten la seguridad de que nada será imposible y todo, sin excepción alguna será posible porque tu fe moverá las montañas de los obstáculos que estén delante de ti. Dios te bendiga.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s