Un Corazón Agradecido

Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

1 Tesalonicenses 5:18

En estos tiempos, mucha gente pasa por alto agradecer. Existen personas quienes estiman que las cosas buenas que reciben son merecidas y, por lo tanto, no se sienten obligados a agradecerle a nadie. Otros son tan egoístas que solo quieren su bienestar sin importar a quien se llevan por delante. De acuerdo a lo que nos dice el apóstol Pablo en su Primera Carta a los Tesalonicenses, quienes hacen semejante cosa están violando la voluntad de Dios.

Cuando me mudé a los Estados Unidos, quedé sumamente impactado con la celebración del Día de Acción de Gracias, el cual se celebra cada año el cuarto jueves de noviembre. Me impresionaba ver la solemnidad de ese día y como la gente se reunía en los hogares para compartir una cena y darle gracias a Dios por todas las bendiciones recibidas durante el año que pronto terminaría.

Me he sentido muy involucrado con esta fiesta nacional de mi país adoptivo. En el año 2006, por primera vez desde que me mudé a los Estados Unidos, pasé ese día fuera del país. Mi esposa y yo viajamos a su país natal, Perú, y allí celebramos el Día de Acción de Gracias con sus parientes de la misma manera que se celebra en Norteamérica. En ese día compartimos con los presentes el motivo de celebrar un día especial para dar gracias a Dios y los motivamos para que continuaran haciéndolo.

Sin embargo, en los últimos años, he visto como, lamentablemente, se ha ido perdiendo el espíritu de la celebración del Día de Acción de Gracias en los Estados Unidos. Con el surgimiento del Viernes Negro, justo al día siguiente, mucha gente está más pendiente de aprovechar los especiales para hacer sus compras que de detenerse a agradecerle a Dios por todo el bien recibido.

¿Qué está pasando en el mundo que ya no se agradece? En el capítulo 24 del evangelio de Mateo, el Señor da las señales de los tiempos finales. Mateo 24:12 dice: y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Quien ama agradece, pero la falta de amor se manifiesta con la carencia de un corazón agradecido. Los hijos no agradecen a sus padres por haberles dado la vida, más bien creen que sus progenitores solo tienen obligaciones para con ellos. Los cónyuges no se agradecen mutuamente por los actos de servicio que se manifiestan. Y lo peor de todo es que no damos gracias a Dios por nada, ya que nos creemos que Él está a nuestro servicio para todo lo que se nos antoja.

Cuando repetimos la oración del Padrenuestro decimos a Dios que se haga Su voluntad. Sin embargo, nosotros nos negamos a hacer esa voluntad de Dios de que demos gracias en todo. Miles de personas mueren cada día. Los que nos despertamos sanos tenemos un buen motivo para agradecerle a Dios por ello. Mucha gente en muchos lugares del mundo carece de un techo o no tiene comida, los que poseemos eso, debemos agradecer a Dios cada día por el alimento, la vivienda y la salud, entre muchas cosas que damos por otorgadas. Vivamos pues con un corazón agradecido. Dios te bendiga.

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