Dios Desea Nuestro Bien

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Jeremías 29:11-13

En el libro de Jeremías tenemos una de las más hermosas promesas de parte de Dios: Sus pensamientos para con nosotros son de paz y no de mal. Como nuestro Padre, todo lo que Dios quiere para nosotros es bueno. Lo único que Él espera de nuestra parte es que lo busquemos de todo corazón. ¡Qué bueno es saber que tenemos un Padre bueno en los cielos!

Antes de conocer al Señor yo tenía ciertos planes y metas definidas para mi vida. Luego de vivir por más de una década en Puerto Rico y pasar por situaciones buenas y malas, yo había tomado la decisión de pasar el resto de mi vida en Texas. Mientras realizaba mis estudios doctorales en Puerto Rico, yo hice un análisis concienzudo de cada estado de la unión americana y había llegado a la conclusión que el mejor lugar para vivir era Texas y el peor de todos era Florida.

Yo me mudé para Texas a mediados de 2001 y, aunque las cosas no siempre fueron color de rosa para mí allí, la mayor parte del tiempo me sentí a gusto. Sin embargo, luego de casi un año en Texas, mi vida dio un vuelco y llegué a Florida, donde he permanecido por más tiempo que en ningún otro lugar perteneciente a los Estados Unidos. Te soy honesto, no me gusta el lugar; pero he soportado estar aquí porque no me ha quedado ninguna duda de que ese es el plan de Dios para mi vida.

En lo humano, las cosas parecieran no ir correctamente para mí. Estar en un lugar que no me gusta, sin un empleo estable casi la mitad del tiempo que he vivido en Florida. Soportar numerosas pruebas de todo tipo parece no encajar con los pensamientos de paz que, según la Escritura, Dios tiene para mí. Sin embargo, yo no me creo más sabio que Dios y además le creo a Él. Por eso no pienso que el Señor esté mintiendo en lo que dice Jeremías 29:11-13. Es probable que sea yo quien no termina de entender y asimilar la paz que Dios quiere darme.

Si te he compartido lo que ha pasado conmigo, abriendo mi corazón es porque quizás estés pasando por pruebas similares a las mías. A lo mejor, hoy que escuchas o lees este mensaje tienes muchas más preguntas que respuestas. Podría ser que no entiendas la razón por la que estás bajo ciertas circunstancias que no quisieras estar. Si te has enojado con Dios porque tus sueños y anhelos no se han cumplido, has un alto y medita en lo que dice Jeremías 29:11-13.

Es necesario que hagamos lo que nos toca: invocar al Señor e ir delante de Él, orando y buscándolo con todo nuestro corazón. Solo así lo hallaremos y Él nos oirá. Entonces Sus pensamientos de paz y no de mal nos darán el fin que esperamos. De todo esto, la gloria será para el que vive para siempre. Sus planes y propósitos de bien se cumplirán en nuestras vidas. Dios te bendiga.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s