Dios Sabe Todo Acerca de Nosotros

Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, Tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano.

Salmos 139:3-5

El ser humano tiende a guardar siempre algún secreto que ni siquiera comparte con su amigo más íntimo. Muchos secretos se van a la tumba permaneciendo sin revelarse y otros son descubiertos cuando ya la persona no vive. Es probable que nos toque vivir años con una persona a la cual no conoceremos completamente nunca porque mantiene en secreto ciertos aspectos de su vida. Sin embargo, ningún ser humano podrá ocultarle a Dios la verdad sobre su vida.

Conozco la historia de una pareja que se casaron cuando ambos tenían sobre 35 años. Él llegaba al matrimonio con experiencia de divorcio, pero ella nunca se había casado. Dada su condición de divorciado, él buscaba por todos los medios llevar a feliz término esta nueva oportunidad de formar una familia. Al poco tiempo, él descubrió que ella tenía unos episodios de pánico durante la intimidad.

Él habló serenamente con ella y le preguntó si ella había pasado por una mala experiencia que le había causado un trauma. También le dijo que él la sabría comprender y que si necesitaban ayuda profesional estaba dispuesto a cooperar todo lo que estuviera a su alcance para ayudarla a superar ese trance. Ella contestó que no le había pasado nada y que el único con problemas en la pareja era él porque quería tener intimidad con ella.

Por supuesto, la historia de esta pareja no terminó bien. Mientras ella se negaba rotundamente a admitir que algo pudo haberla lastimado en su pasado, era imposible hacer nada al respecto. Por un tiempo él trató de descubrir por su cuenta lo que le había pasado a su esposa, pero fue en vano. Luego se cansó y buscó fuera de su hogar lo que ella le negaba. Por su parte, ella permanecía como si no le importaba lo que él hiciera siempre que permaneciera en la casa.

Al final, él se marchó del hogar y tiempo después, cuando le pidió el divorcio, ella le declaró una guerra feroz que lo aniquiló económicamente. Para él fue una tremenda sorpresa porque ella resultó ser una mujer completamente distinta a aquella con la cual compartió por más de una década. Y lo peor de todo es que nunca pudo descubrir la razón de los episodios de pánico que ella tenía durante la intimidad.

Podemos engañar a los seres humanos presentando una cara distinta a lo que somos en la realidad. Podemos permanecer callados ocultando un secreto toda la vida. Sin embargo, es imposible que engañemos a Dios o que le ocultemos nuestros secretos. Incluso nuestros más íntimos pensamientos son escudriñados por Él y todas nuestras intenciones les son un libro abierto. Quizás lleves tiempo guardando un secreto dentro de tu corazón. Podría ser una herida del pasado, un pecado que no te atreves a confesar o un error que cometiste y te da vergüenza contarlo a alguien. Tu Padre Celestial conoce todo sobre tu vida y ya, antes de que abras la boca sabe lo que sientes y piensas. Pero abrir tu corazón ante Él es mejor para ti que permanecer en silencio. Dios te bendiga.

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