La Fe, un Requisito para una Oración Eficaz

Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.

Santiago 1:6-7

La mejor manera de evitar que algo suceda es dudar de que vaya a ocurrir. Muchas personas tienen anhelos y sueños que nunca se realizan porque simplemente carecen de la convicción de que los alcanzarán. En lo espiritual, mucha gente ora pidiendo algo que jamás recibe. Cuando esto ocurre, esas personas le echan la culpa a Dios de que Él no los escucha y que los ha dejado abandonados en medio de su terrible necesidad. La verdad es que no recibimos lo que pedimos porque ignoramos que el motor que mueve la mano de Dios es nuestra fe y no nuestra necesidad.

En el idioma español hay una palabra que para mí es el símbolo por excelencia de la duda. Esa palabra es ojalá, la cual vino a nuestro idioma del árabe y significa literalmente “si Dios quisiera”. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, esta interjección denota un vivo deseo de que suceda algo. Sin embargo, el contexto en que usamos esa palabra y su significado literal denota que no estamos seguros de que sucederá ese algo que deseamos sino que dejamos que la incertidumbre ocupe un pequeño lugar en nuestro deseo.

Por otro lado, la fe viene a ser el antónimo de la duda. Dice Hebreos 11:1: Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Siendo la fe la certeza de lo que se espera, no hay lugar para dudar que vayamos a obtener lo que esperamos. Cuando oramos con fe, no existe el ojalá porque si nuestra oración es conforme a la voluntad de Dios, indudablemente que Él quiere que suceda lo que le estamos pidiendo.

Leemos también en Hebreos 6:11-12: Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. El hecho de que la respuesta a nuestra oración no sea inmediata, no quiere decir que Dios no la escuchó. Él puede decirnos no es el tiempo aún o tengo un plan mejor para ti. Pero si lo que pedimos está en los planes de Dios y forma parte de Sus promesas, nunca debemos dudar de que sucederá, no en nuestro tiempo sino en el Suyo, el cual es el tiempo perfecto.

Muchas personas se dejan llevar por las circunstancias que le rodean. Sé que no es muy agradable vivir con el agua hasta el cuello; pero los creyentes caminamos por fe no por vista. Oremos cada día, convencidos de que estamos hablando con nuestro Padre que está en los cielos, quien nos escucha con atención. Pongamos toda nuestra fe en lo que oramos y no dudemos ni un instante. La falta de fe, lo cual es igual a la presencia de la duda, es lo que impedirá que la oración sea escuchada y respondida. Si la respuesta tardare, lo único que debemos hacer es esperar por ella. Dice una canción cristiana que cuando Dios queda en silencio es porque está trabajando. Dios te bendiga.

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The Model Prayer

In this manner, therefore, pray: Our Father in heaven, Hallowed be Your name. Your kingdom come. Your will be done On earth as it is in heaven. Give us this day our daily bread. And forgive us our debts, As we forgive our debtors. And do not lead us into temptation, But deliver us from the evil one. For Yours is the kingdom and the power and the glory forever. Amen.

Matthew 6:9-13
I think many of those who read or hear this message know the Lord’s Prayer. Well, I am one of them and I have repeated it thousands of times in my life. And I know that many have believed what somebody told them that Jesus taught us this prayer that we repeat every day. In fact, although there are many others repetitive prayers practiced in some churches, the Our Father is the only such prayers in the Bible. Today I want to show you that this prayer is a model of how we should go to the Heavenly Father not a ritual that must be repeated each time the same way.

Let’s look at the context in which Jesus taught His disciples the model prayer. Before Matthew 6:9-13, He said what is written in Matthew 6:7-8: And when you pray, do not use vain repetitions as the heathen do. For they think that they will be heard for their many words. Therefore do not be like them. For your Father knows the things you have need of before you ask Him. Therefore, the Lord had already said that the repetitions in prayer were vain, i.e., ineffective. So He never told His disciples that they would always repeat the same words.

In Matthew 6:9, Jesus says first: In this manner, therefore, pray. Pray in this manner means pray in a similar way to this model, he never said “pray repeating the words” because he had warned that the repetitions were vain. So, from the beginning, the Lord was stating that the prayer that He had taught was the format we all should use to address our Heavenly Father.

In the model prayer, the first thing we must do is to recognize that God is our Father and that He dwells in heaven. Then we glorify His name; give Him the praise He deserves. All this can be done using our own words. An example would be the following: Heavenly Father, bless be Your holy name. You are great and Almighty, I raise praise to you on this day.

When we say “Your kingdom come” we are recognizing that God has authority over us, which we reaffirm by saying that Your will be done. God is not our servant or firefighter waiting we mark the spiritual 911 to rescue us. He is God, the Creator of all, and the owner of everything that exists and as such, He deserves that we submit to Him.

We then present our requests with humility, acknowledging our mistakes and apologizing for them while we decided to forgive wrongs they have done to us. We must also ask to keep the temptations subjugate us and lead us to sin. Moreover, in calling us from evil walks we are aware that an enemy like rabid lion seeking to devour us. At the end we closed with praise and thanksgiving. God bless you.

El Modelo de Oración

Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.  El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Mateo 6:9-13

Creo que muchos de los que leen o escuchan este mensaje conocen la oración del Padrenuestro. Bueno, yo soy uno de ellos y la he repetido miles de veces en mi vida. Y sé también que muchos hemos creído lo que nos han dicho que Jesús nos enseñó esta oración para que la repitamos cada día. De hecho, a pesar de que existen muchas otras oraciones repetitivas que se practican en algunas iglesias, el Padrenuestro es la única de tales oraciones que se encuentra en la Biblia. Hoy quiero mostrarte de que esta oración es un modelo de cómo debemos dirigirnos al Padre Celestial no un rito que debe repetirse cada vez de la misma manera.

Vamos a ver el contexto en el cual Jesús enseñó a Sus discípulos la oración modelo. Antes de Mateo 6:9-13, Él dijo lo que está escrito en Mateo 6:7-8: Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Por lo tanto, el Señor ya había expresado que las repeticiones en la oración eran vanas, es decir, ineficaces. Así que Él nunca les dijo a Sus discípulos que iban a repetir siempre las mismas palabras.

En Mateo 6:9, Jesús dice primero: Vosotros, pues, oraréis así. Orar así quiere decir orar de esta manera, orar en forma semejante a este modelo, nunca Él dijo “Oraréis repitiendo estas palabras” porque ya Él les había advertido que las repeticiones eran vanas. De modo que, desde un principio, el Señor les estaba indicando que la oración que les estaba enseñando era el formato que todos debemos usar para dirigirnos a nuestro Padre Celestial.

En el modelo de oración, lo primero que debemos de hacer es reconocer que Dios es nuestro Padre y que Él mora en los cielos. A continuación, debemos de glorificar Su nombre, darle a Él la alabanza que se merece. Todo esto puede hacerse usando nuestras propias palabras. Un ejemplo podría ser el siguiente: Padre Celestial, bendito sea tu santo nombre. Eres grande y Todopoderoso, levanto una alabanza para ti en este día.

Cuando decimos “Venga Tu Reino” estamos reconociendo que Dios tiene autoridad sobre nosotros, lo cual reafirmamos al decir que se haga Su voluntad. Dios no es nuestro sirviente ni el bombero que espera que marquemos el 911 espiritual para rescatarnos. Él es Dios, el Creador de todo, el dueño de todo lo que existe y como tal, merece que nos sometamos a Él.

Luego presentamos nuestras peticiones con humildad, reconociendo nuestros errores y pidiendo perdón por ellos al mismo tiempo que tomamos la decisión de perdonar las ofensas que nos hayan hecho. Debemos también pedir para evitar que las tentaciones nos subyuguen y nos lleven al pecado. Además, al pedir que nos libre del mal estamos conscientes de que anda un enemigo como león rabioso buscando devorarnos. Al final cerramos con alabanza y acción de gracias. Dios te bendiga.

 

Agree to Prayer

Again I say to you that if two of you agree on earth concerning anything that they ask, it will be done for them by My Father in heaven.

Mateo 18:19

When two people agree on something the result will always be beneficial to both. Agreeing means having common goals; targets both pursue and fight to achieve them. Agreement is rowing the boat in the same direction. In the same way that people agree on everyday matters, in spiritual world, when two people pray for the same purpose, the answer from God will become manifest because it is written in the Bible.

The basic unit of society is the family, which begins with the marriage between a man and a woman. The marriage takes place because first this man and this woman agreed to unite their lives. Although there are many events that lead to family destruction, the root of all of them will always be disagreement between the couple. It is written in Mark 3:25: And if a house is divided against itself, that house cannot stand.

Jesus emphasized much on the drive that made his prayer in Gethsemane just before being caught. In John 17:20-22, the Lord prayed this way: I do not pray for these alone, but also for those who will believe in Me through their word; that they all may be one, as You, Father, are in Me, and I in You; that they also may be one in Us, that the world may believe that You sent Me. And the glory which You gave Me I have given them, that they may be one just as We are one.

Paul also emphasized the unity of the church in 1 Corinthians 12:12: For as the body is one and has many members, but all the members of that one body, being many, are one body, so also is Christ. Be one is the same to agree, it is to match and have a unified criteria. In prayer, the petition drive is critical, especially when intercedes for something or someone. If everyone asks for different requests without agreeing to the request of his brother or sister in the faith, it is likely that this prayer does not get the response you expected.

As you pray, it is also important to align our requests according to the plans and purposes of God. The best way is to pray lead by the Spirit, as Romans 8:26 says: Likewise the Spirit also helps in our weaknesses. For we do not know what we should pray for as we ought, but the Spirit Himself makes intercession for us with groanings which cannot be uttered. Prayer led by the Spirit of God will always be answered because so far we pray according to His will.

If we know that God’s will is that any should not perish but that each human being scope salvation, today I’m going to ask you who hear or read this message that we agree to pray for the salvation of our loved ones who are still in the dark and have not had a personal encounter with Jesus Christ. I have no doubt that if we do so, the prayer will be answered by the Father. God bless you.

Estar de Acuerdo en la Oración

Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

Mateo 18:19

Cuando dos personas están de acuerdo en algo el resultado será siempre provechoso para ambos. Estar de acuerdo significa tener objetivos comunes, metas que ambos persiguen y que lucharán por alcanzarlas. Estar de acuerdo es remar el bote en la misma dirección. De la misma manera que las personas se ponen de acuerdo en asuntos cotidianos, en lo espiritual, cuando dos personas oran con el mismo propósito, la respuesta de parte de Dios se hará manifiesta porque así está escrito en la Biblia.

La unidad básica de la sociedad es la familia, la cual comienza con el matrimonio entre un hombre y una mujer. El matrimonio se lleva a cabo porque primero ese hombre y esa mujer se pusieron de acuerdo en unir sus vidas. Aunque hay muchas manifestaciones que llevan a la destrucción familiar, la raíz de todas ellas siempre será el desacuerdo entre la pareja. Escrito está en Marcos 3:25: Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer.

Jesús enfatizó mucho en la unidad en su oración que hizo en Getsemaní justo antes de ser apresado. En Juan 17:20-22, el Señor oró de esta manera: Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

Pablo enfatizó también en la unidad de la iglesia en 1 Corintios 12:12: Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Ser uno es lo mismo que estar de acuerdo, es coincidir y tener una unificación de criterios. En la oración, la unidad en la petición es fundamental, especialmente cuando se intercede por algo o por alguien. Si cada quien pide por peticiones diferentes sin ponerse de acuerdo con la petición de su hermano o hermana en la fe, es probable que tal oración no reciba la respuesta que se esperaba.

Al orar, es también importante alinear nuestras peticiones conforme a los planes y propósitos de Dios. La mejor manera de hacerlo es orar guiados por el Espíritu, como dice Romanos 8:26: Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. La oración guiada por el Espíritu de Dios siempre será respondida porque oramos lo que va conforme a Su voluntad.

Si sabemos que la voluntad de Dios es que nadie perezca sino que cada ser humano alcance la salvación, hoy te voy a pedir a ti que escuchas o lees este mensaje que nos pongamos de acuerdo en orar por la salvación de nuestros seres queridos que todavía permanecen en la oscuridad y no han tenido un encuentro personal con nuestro Señor Jesucristo. No me queda duda que si lo hacemos así, la oración será respondida por el Padre. Dios te bendiga.

Give to Receive

Give, and it will be given to you: good measure, pressed down, shaken together, and running over will be put into your bosom. For with the same measure that you use, it will be measured back to you.

Luke 6:38

The issue that brings Luke 6:38 it is not very pleasant to many people these days. To most people today seems right to take out their own first and then give to others what is left. However, that was not what the Divine Master Jesus taught, but what we will receive will come as a result of what we have given first.

In this century, human societies have become increasingly selfish. Everyone is looking only to their own interests and do not care what might happen to others. The least people think is to give all expect to receive; but very few are available to deliver something. And it assumes the ownership of things. Therefore, very few remember to give thanks for favors received much less give thanks to God, who increasingly is leaving out of their lives.

There is a Bible verse that has often been used with a different purpose for which it was written. Says 2 Corinthians 9:6: But this I say: He who sows sparingly will also reap sparingly, and he who sows bountifully will also reap bountifully. What Paul wrote in 2 Corinthians is a reaffirmation of what Jesus said in Luke 6:38, we must give to receive. However, I have seen some use 2 Corinthians 9:6 to lead people to make assumptions covenants with God, as a stock market type of business transaction.

God Himself gave the example of giving first, as John 3:16 says: For God so loved the world that He gave His only begotten Son, that whoever believes in Him should not perish but have everlasting life. Against humanity corrupted by sin, God gave His Son as a sacrifice for the sole purpose that every man or woman has the opportunity to avoid spending eternity in a place of perdition. Giving His Son was a supreme act of love of God.

It is not a coincidence that you are reading or listening to this message. I’ll tell you about something you can take for you to receive a good, pressed down, shaken together and running over measure. Watch what John 3:16 say after only begotten Son that whoever believes in Him should not perish but have everlasting life. I invite you to believe in Jesus Christ, that you surrender your heart to Him on this day. If God has given His Son, for love, would it be asking too much if God expects you to give your heart?

Remember that you will give your heart first; but in return you will receive a good, pressed down, shaken together and running over measure. And that as you receive is eternal life, which does not have any way of winning according to your own merits. It is a gift that, although apparently free for you, but God paid a very high price: the life of His own Son. Giving your heart to Jesus Christ today is the best decision you can make in your life and you will receive in return salvation and eternal life. No sow sparingly, you do your best and reap the forgiveness of your sins. God bless you.

Dar para Recibir

Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

Lucas 6:38

El tema que nos trae Lucas 6:38 no le resulta muy agradable a mucha gente en estos tiempos. A la mayoría de las personas hoy día le parece correcto sacar lo suyo primero y luego darle a los demás lo que sobra. Sin embargo, eso no fue lo que enseñó el Divino Maestro Jesucristo, sino que lo que recibiremos vendrá como consecuencia de lo que hemos dado primero.

En este siglo XXI, las sociedades humanas se han vuelto cada vez más egoístas. Cada quien solo anda buscando lo suyo propio y no les importa lo que pueda pasarle a los demás. Lo menos que la gente piensa es en dar, todos esperan recibir; pero muy pocos tienen la disposición de entregar algo. Ya se da por sentado el sentido de pertenencia de las cosas. Por eso, muy pocos se acuerdan de dar gracias por los favores que reciben y mucho menos dan gracias a Dios, a quien cada vez más van sacando de sus vidas.

Hay un versículo bíblico que muchas veces ha sido utilizado con un fin distinto por el cual fue escrito. Dice 2 Corintios 9:6: Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Lo que escribió Pablo en 2 Corintios es una reafirmación de lo que dijo Jesús en Lucas 6:38: hay que dar para poder recibir. Sin embargo, he visto como algunos usan 2 Corintios 9:6 para llevar a la gente a hacer supuestos pactos con Dios, tal si fuera una transacción comercial tipo bolsa de valores.

Dios mismo ha dado el ejemplo de dar primero, como expresa Juan 3:16: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Frente a una humanidad corrompida por el pecado, Dios ofreció a Su Hijo en sacrificio con el único fin de que cada hombre o mujer tuviera la oportunidad de evitar pasar la eternidad en un lugar de perdición. Dar a Su Hijo fue un acto supremo de amor de parte de Dios.

No es una coincidencia que estés leyendo o escuchando este mensaje. Voy a hablarte de algo que puedes dar para que recibas una medida buena, apretada, remecida y rebosante. Mira bien lo que dice Juan 3:16 después de Hijo unigénito: para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Te invito a que creas en Jesucristo, que le entregues tu corazón a Él en este día. Si Dios ha dado a Su Hijo, por amor, ¿sería pedirte demasiado si Dios espera que le des tu corazón?

Recuerda que vas a dar tu corazón primero; pero a cambio vas a recibir una medida buena, apretada, remecida y rebosante. Y esa medida que recibirás es la vida eterna, la cual no tienes forma alguna de ganarla conforme a tus propios méritos. Es un regalo que, aunque aparentemente sea gratuito para ti, ya Dios pagó un precio muy alto: la vida de Su propio Hijo. Dar tu corazón a Jesucristo hoy es la mejor decisión que puedes hacer en toda tu vida ya que recibirás a cambio salvación y vida eterna. No siembres escasamente, da lo mejor de ti y segarás el perdón de tus pecados. Dios te bendiga.