Pasando Exitosamente la Prueba

En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.

1 Pedro 1:6-7

El solo hecho de vivir es estar sometidos constantemente a pruebas. Cada día pasamos a través de muchos filtros en nuestro hogar, en el trabajo, en la escuela, en nuestras relaciones e incluso con Dios. No es cuestión de huir de las pruebas, sino de prepararnos para ellas y enfrentarlas valientemente. No hay nada más gratificante que haber pasado una prueba con éxito. Pasar la prueba significa ser aprobado y promovido a la siguiente prueba, al siguiente nivel.

Durante toda mi vida he sido sometido a muchas pruebas. Como estudiante de una carrera larga y difícil, he tenido muchos exámenes, algunos de ellos tan duros que hasta nos permitían tener los libros abiertos para tomarlos. No te puedo decir que pasé todas las pruebas, aunque sí la mayoría y, de las que no pasé supe levantarme para pasar en la siguiente oportunidad.

Además de recibir pruebas, he tenido que llevar a cabo pruebas, tanto para mis alumnos como a los diversos materiales con los cuales he trabajado. Mi primer empleo al graduarme de la universidad fue en una mina de oro. Ahí tuve la oportunidad de probar el oro a diario, especialmente usando ensayo al fuego. El ensayo al fuego es la determinación cuantitativa en la que un metal o metales se separan de las impurezas por procesos de fusión y se pesan para determinar la cantidad presente en la muestra original.

Los metales recuperados en el ensayo al fuego son los metales que surgen de la fusión del material en un horno de ensayo, para el oro, por lo general a temperaturas de unos 1100 ˚C. El método de ensayo al fuego tiene siglos de antigüedad, pero sigue siendo uno de los más métodos fiables para realizar pruebas que determinen el contenido de metal en los minerales que contengan metales preciosos. La precisión en el muestreo, preparación, ensayo, manipulación y pesaje es extremadamente importante en el ensayo al fuego, ya que los errores influirán en proporciones a veces astronómicos en el resultado final.

En nuestra relación con Dios vamos a ser sometidos a pruebas que la propia Escritura compara con el ensayo al fuego que se le practica al oro. De la misma manera que el mineral aurífero se mezcla con fundentes, vamos a ser mezclados con quienes forman parte del mundo. Luego seremos introducidos en un horno, igual que el oro, donde las temperaturas altas nos llevarán al punto de fusión. Finalmente, cuando nos separen de la escoria fundida, seremos pesados para determinar nuestro valor.

El apóstol Pablo dice en 2 Timoteo 2:15: Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. Vamos a ser sometidos a pruebas, seamos pues diligentes a fin de que pasemos con éxito las pruebas y recibamos el galardón de ser aprobados. La negligencia y no prestar atención a la Palabra no nos ayudarán a pasar. Dios te bendiga.

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