En el Amor no Hay Temor

En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.

1 Juan 4:18

¡Qué triste es ver a hijos e hijas de Dios vivir con temor! Son cristianos, saben que son salvos, han recibido perdón y amor de parte de Dios, sin embargo cuando se encuentran en medio de las pruebas sienten el mismo miedo que las personas del mundo sufren bajos las mismas circunstancias. Si somos la luz del mundo y la sal de la Tierra, entonces nuestra actitud frente a la adversidad debiera ser distinta a la de quienes todavía no han conocido el amor de nuestro Padre Celestial.

Cuando entendemos la grandeza del amor de Dios hacia nosotros, entonces podemos dejar fuera el temor a cualquier circunstancia adversa que se nos presente. El versículo más conocido de la Biblia es Juan 3:16: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. En Juan 3:16 se resume la magnitud del amor de Dios hacia a nosotros. Por amor, Dios envió a Su Hijo a morir en una cruz por ti y por mí.

Si ya conocemos que Dios nos ama, debemos comprender que Él tomará cuidado de cada uno de Sus hijos a quienes ama. Hay que entender también quién es Dios. Dice el Salmo 66:3: Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos. El poder de Dios no tiene límites, por lo tanto, nadie ni nada podrá contra Él. Eso hace que quienes estén bajo Su divina protección no deben temer a sufrir ningún tipo de daño.

Dios nos ama y está con nosotros, entonces, ¿a qué le tememos? Es imposible que algo o alguien supere a Dios en fuerza y poder. Romanos 8:31 dice: ¿Qué, pues, diremos a esto?  Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El Dios Todopoderoso es nuestro Padre y nos ama, entendamos muy bien eso. Estando bajo Su protección y cuidado, no hay poder en el mundo natural ni en el espiritual que pueda contra Él y, por consecuencia, contra nosotros que somos Sus hijos.

Por Su amor, Dios no nos ha dado temor. En 2 Timoteo 1:7 leemos: Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Si ya somos hijos de Dios, tenemos Su Espíritu morando en nosotros, no tenemos al espíritu de temor dentro de nosotros, sino al poderoso Espíritu Santo, quien nos brinda Sus dones y Su fruto. Si eres un hijo de Dios, por favor, no seas pusilánime, sino valiente y camina estando seguro de que tu Padre está contigo todo el tiempo.

Si por algún momento has pensado que puedes perder el amor de Dios, mira lo que nos dice el apóstol Pablo en Romanos 8:38-39: Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Por lo tanto, con la seguridad de tener el amor de Dios, caminemos confiados por esta vida sin ningún temor. Su gran amor nos perfecciona y echa fuera el temor que conlleva el castigo. Dios te bendiga.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s