Lo que Significa No Cometerás Adulterio

Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

Mateo 5:27-28

En Éxodo 20:14 quedó establecido el séptimo mandamiento: No cometerás adulterio. Sin embargo, en Mateo 5:27-28, el Señor amplía la definición de este mandamiento. Cometer adulterio, de acuerdo al Señor, no se limita a consumar el acto sexual con alguien que no nos pertenece, sino que el simple hecho de mirar a alguien y codiciarle en el corazón ya es considerado adulterio. Ciertamente que Jesucristo nos ha puesto mucho más difícil cumplir con el estándar de la Ley. No creo que muchas personas puedan ufanarse de haber cumplido ese mandamiento a cabalidad.

En el capítulo 11 del Segundo libro de Samuel se narra una historia sobre el rey David. 2 Samuel 11:2 dice: Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. David primero vio a la mujer hermosa y la codició. Desde ese mismo instante, conforme a Mateo 5:27-28, el rey de Israel estaba cometiendo adulterio.

Pero David no se limitó a codiciar a esa hermosa mujer y adulterar con ella en su corazón, sino que pasó a los hechos. 2 Samuel 11:3-4 dice: Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa.

A partir del pecado de adulterio, David continúa violando la Ley hasta llegar a enviar al esposo de Betsabé a una muerte segura. Mucha gente podría estar de acuerdo en catalogar a David como un adúltero porque llegó a consumar la infidelidad conyugal con Betsabé. Sin embargo, su pecado inició a partir de una mirada de lascivia. De la misma manera, muchos de nosotros hemos caído en el mismo pecado por estar mirando más de la cuenta. Y las miradas no tienen que ser solo a la persona cuando la vemos físicamente porque hoy día existen muchos medios para ver una mujer y codiciarla, especialmente por los medio electrónicos modernos.

Cuando no tenemos conciencia del pecado, nos inventamos excusas baratas justificando nuestra conducta inapropiada. Antes de conocer a Cristo, mi excusa era que estaba admirando la hermosura de la creación de Dios cuando miraba con ojo inquisidor a una mujer. Esa excusa no es válida porque yo estaba haciendo mucho más que eso con la mirada, la estaba codiciando y deseándola. Por lo tanto, estaba adulterando con ella en mi corazón.

¿Es el pecado contra el séptimo mandamiento exclusivo para el hombre? Por supuesto que no, Éxodo 20:14 solo dice: No cometerás adulterio. Entonces una mujer también puede ser tentada a mirar a un hombre para codiciarlo y adulterar con él en su corazón. Así pues, que todos, sin excepción debemos de analizarnos y comprobar cuántas veces en nuestras vidas hemos codiciado a otra persona y cometido un adulterio en nuestro corazón. Así como David reconoció su pecado y fue perdonado, hagámoslo nosotros. Dios te bendiga.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s