Dios Conoce el Corazón

Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

Lucas 16:15

Hay una tendencia natural en muchos seres humanos de justificar su conducta. Si se hiciera una encuesta con la única pregunta: ¿te consideras una buena persona? La mayoría de los seres humanos responderían que sí. Sin embargo, Dios conoce cada corazón y sabe perfectamente nuestras verdaderas intenciones. Podemos engañarnos unos a otros. Podemos incluso engañarnos a nosotros mismos hasta quedar convencidos que somos buenos. Pero lo que para nosotros es alto y sublime, para Dios es basura.

Los seres humanos generalmente utilizan excusas y pretextos para justificar sus errores. Hasta los personajes ficticios utilizan las excusas, como por ejemplos aquellos interpretados por Roberto Gómez Bolaños (Chespirito). Las más famosas excusas del Chavo del Ocho eran: “Fue sin querer queriendo” y “Es que no me tienen paciencia.” Su otro personaje famoso, el Chapulín Colorado también usaba excusas tales como: “Todos mis movimientos están fríamente calculados,” “Lo hice intencionalmente” y “Se aprovechan de mi nobleza.”

La justificación del ser humano nació desde el mismo instante que nuestros primeros padres pecaron por primera vez. Génesis 3:11-13 dice: Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. El hombre le echó la culpa primero a Dios y luego a su mujer y ésta, a su vez, culpó a la serpiente.

Ahora bien, la justificación del ser humano no solamente se limita a excusar sus errores. Es muy normal que la gente se presente a sí misma de forma heroica al hablar sobre sus éxitos. De este modo se justifican diciendo cosas tales como: “Gané la distinción porque soy el mejor en mi carrera,” o “Nadie pudo haberlo hecho mejor que yo,” o “Yo soy lo máximo, nadie me supera.” Toda esa vanagloria podría impresionar a los hombres y a las mujeres, pero ante Dios, tales logros no son nada.

Dios, como creador nuestro, nos conoce mejor que nadie. Él sabe de qué pie cojeamos, pero más que todo, Él descubre lo que hay detrás de nuestros actos. Es imposible simular ante Dios lo que no es, y hacerlo, es un ejercicio inútil. Antes de preguntarles a Adán y a Eva, ya Dios conocía lo que ambos habían hecho. También Dios sabía que sus respuestas no se ajustarían a la verdad. De la misma manera, Él reconocerá si le estamos mintiendo o no cuando nos confronte por nuestros pecados.

Gran parte de la humanidad se considera a sí misma buena. En tales casos, no se dan por aludidos cuando se menciona a los pecadores que quedan excluidos del Reino de Dios. Se justifican a sí mismos diciendo que nunca han matado a nadie, no han robado, han sido fieles a sus parejas, se preocupan por ser buenos vecinos y siempre están dispuestos a colaborar en las obras sociales. Entonces presentan sus obras como sublimes y dignas de ser tomadas en cuenta para salvación. La realidad es que Dios conoce todo pecado de cada ser humano y también sabe que todos estamos descalificados para salvarnos a nosotros mismos. Solo Su gracia nos justifica por medio de la fe en Jesucristo. Dios te bendiga.

 

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We Must Repent

I tell you, no; but unless you repent you will all likewise perish.

Luke 13:3

Many people love the New Testament because they see in it the love of God, His forgiveness and mercy. It is in the New Testament which speaks of grace, to be saved through faith in Jesus Christ, who died for the sins of all mankind. But there is one detail that is often overlooked. Before receiving mercy, love and forgiveness, you must repent. In Luke 13:3 the Lord tells us that without repentance, all likewise perish. Therefore, it is impossible to take the good news of salvation if you are not in the disposition to repent.

English evangelist Arthur W. Pink (1886-1952) said: “Showing the vicarious sacrifice of Christ to those whose ruling passion is filled with sin, it is giving what is holy to dogs.” Definitely repentance of sins is a step before grace. It is impossible for the grace to be accepted by those who still believe worthy of salvation in his own right. Really, who has not yet repented not be able to understand what happened on the cross of Calvary.

Today many people arrive at the feet of Christ for the wrong reasons. Certainly we all have problems in life. But the search for the Lord must not strive to solve our temporary problems but to solve the great eternal problem of every human being. It sounds harsh, but it’s true what American pastor Charles Finney (1792-1875) said: “When sinners are careless and stupid, and sinking carefree into the hell, it’s time to wake up the church itself.”

What Charles Finney said over a century ago is a reality that exists today. Sin has greatly increased in the world; but people live without concern for their eternal destiny. Instead of repentance, people want to justify their sin before God or require Him to change His law to go unpunished. And meanwhile the church meets only to preach what people want to hear untouched biblical themes that might offend.

It’s time that preachers are lifted to talk to people what the Lord says in Luke 13:3: I tell you, no; but unless you repent you will all likewise perish. And surely unrepentant sinner, guaranteed destination is hell, the second death, perpetual perdition. The church must wake up from its slumber and set aside deviant doctrines that herald a false gospel of happiness and prosperity.

Neither Jesus nor the apostles nor the great evangelists of all ages have preached a gospel that promises to solve the problems of the people. The first recorded words of Jesus are in Mark 1:14-15: Now after John was put in prison, Jesus came to Galilee, preaching the gospel of the kingdom of God, and saying, “The time is fulfilled, and the kingdom of God is at hand. Repent, and believe in the gospel.”

Today the first words of the Gospel come to effect. The time is fulfilled; the second coming of the Lord is closer every day. We see every day the signals before the end. And although only the Father knows the day and time, we must be prepared because we do not know, but it will come as a thief in the night. The Kingdom of God has come and all are called to repent and believe the gospel not to perish. What have you done? If not, make that decision today, before it’s too late. God bless you.

Hay que Arrepentirse

Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

Lucas 13:3

A mucha gente le fascina el Nuevo Testamento porque en él ven el amor de Dios, Su perdón y Su misericordia. Es en el Nuevo Testamento donde se habla de la gracia, de ser salvos por medio de la fe en Jesucristo, quien murió por los pecados de toda la humanidad. Pero hay un detalle que muchas veces se pasa por alto. Antes de recibir misericordia, amor y perdón, es necesario arrepentirse. En Lucas 13:3 el Señor nos dice que sin arrepentimiento, todos pereceremos igualmente. Por lo tanto, es imposible llevarle las buenas nuevas de salvación a quien no está en la disposición de arrepentirse.

El evangelista inglés Arthur W. Pink (1886-1952) dijo: “Presentar el sacrificio vicario de Cristo a aquellos cuya pasión dominante es llenarse de pecado, es dar lo que es santo a los perros.” Definitivamente que el arrepentimiento de pecados es un paso previo a la gracia. Es imposible que la gracia sea aceptada por quien todavía se cree merecedor de la salvación por mérito propio. Realmente, quien aún no se haya arrepentido no será capaz de entender lo que pasó en la cruz del calvario.

Hoy día mucha gente llega a los pies de Cristo por motivos equivocados. Ciertamente que todos tenemos problemas en la vida. Pero la búsqueda del Señor no debe ser para que se resuelvan nuestros problemas temporales sino para resolver el gran problema eterno que tiene cada ser humano. Suena duro, pero es muy cierto lo que dijo el pastor norteamericano Charles Finney (1792-1875): “Cuando los pecadores son descuidados y estúpidos, y hundiéndose en el infierno despreocupados, es hora de que la iglesia despierte a sí misma.”

Lo que dijo Charles Finney hace más de un siglo es una realidad que se vive actualmente. El pecado se ha multiplicado grandemente en el mundo; pero la gente vive sin preocuparse por su destino eterno. En lugar de arrepentimiento, la gente quiere justificar su pecado delante de Dios o exigirle a Él que cambie Su Ley para quedar impunes. Y por su parte la iglesia solo se ajusta a predicar lo que la gente quiere escuchar sin tocar los temas bíblicos que pudieran ofenderles.

Es hora de que se levanten predicadores que les digan a la gente lo que dice el Señor en Lucas 13:3: Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. Porque ciertamente sin arrepentimiento del pecador, el destino garantizado es el infierno, la muerte segunda, la perdición perpetua. La iglesia debe despertar de su letargo y dejar de lado las doctrinas desviadas que anuncian un falso evangelio de felicidad y prosperidad.

Ni Jesús, ni los apóstoles ni los grandes evangelistas de todas las épocas han predicado un evangelio que promete resolver los problemas de la gente. Las primeras palabras registradas de Jesús están en Marcos 1:14-15: Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

Hoy las primeras palabras del evangelio cobran vigencia. El tiempo se ha cumplido, la segunda venida del Señor está cada día más próxima. Las señales antes del fin las vemos cada día. Y aunque solo el Padre sabe el día y la hora, debemos de estar preparados porque nosotros no lo sabemos, pero vendrá como ladrón en la noche. El Reino de Dios se ha acercado y todos somos llamados al arrepentimiento y a creer en el evangelio para no perecer. ¿Lo ha hecho tú? Si no es así, toma esa decisión hoy, antes que sea tarde. Dios te bendiga.

 

We Will Account for All

But I say to you that for every idle word men may speak, they will give account of it in the Day of Judgment. For by your words you will be justified, and by your words you will be condemned.

Matthew 12:36-37

There are people who speak and act in such a way as if they were above all things. Such people are even able to challenge the authority of God and His Word trying to impose their own criteria. Matthew 12:36-37 tells us to give account for what we say. According to Scripture, we will be justified or condemned according to our words. No doubt that in our tongue is also the power of eternal life or eternal death.

It is very likely that many people are familiar with a message about celebrities swearing that had a tragic fate. One was John Lennon, famous member of the British band The Beatles. During an interview with journalist Maureen Cleave of Evening Standard, he said: “Christianity will go. It will vanish and reduce its size (…) We are more popular than Jesus now; I do not know which will go first, if rock and roll or Christianity.” Christianity continues, the Beatles group disappeared in 1969 and Lennon was murdered by Mark David Chapman on December 8, 1980.

I will not present here the other stories because, except that of Lennon, I have no evidence of its accuracy. However, there is another story that is confirmed. On June 2, 2010, the late President of Venezuela Hugo Chavez cursed Israel for the attack on the Freedom Flotilla carrying humanitarian aid to the Gaza Strip. Chavez said: “I take this opportunity to condemn once again from the bottom of my heart and my gut the State of Israel. Damn you State of Israel! Damn you!” On June 8, 2011, Chavez himself announced he had cancer in the pelvic region of his body.

I know that there will be people who can tick me as religious fanatic because I have presented these two stories. Some may say that how could God be so vengeful. Others will say that is pure coincidence because God is love and His mercy and forgiveness would prevent him from doing such things. God is as He is and not as we think He is. And it is written in Matthew 24:35: Heaven and earth will pass away, but My words will by no means pass away. The Word of God is full meet from Genesis to Revelation.

Therefore, we would not be judging in advance whether the examples we have presented today are included as proof that Matthew 12:36-37 is true. I remember who listens to me or I read that I did not write the Bible. But in Genesis 12:3 it says: I will bless those who bless you, and I will curse him who curses you; and in you all the families of the earth shall be blessed. So Chavez curse words toward Israel were a boomerang returning towards him.

And as we will give account of every idle word spoken by us in the day of judgment, we should think carefully before opening our mouth. Those idle words can condemn us to eternal torment. But the Lord also said: For by your words you will be justified. So we utter the words that will justify us before God, the first thing is to express repentance for our sins and then confess with our mouth that Jesus is Lord. Accept the gift of salvation that gives eternal life. God bless you.

Daremos Cuenta por Todo

Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

Mateo 12:36-37

Existen personas que hablan y actúan de tal manera como si estuvieran por encima de todas las cosas. Tales personas son capaces incluso de desafiar la autoridad de Dios y Su Palabra pretendiendo imponer su propio criterio. Mateo 12:36-37 nos dice que daremos cuenta por todo lo que decimos. Según la Escritura, seremos justificados o condenados de acuerdo a nuestras palabras. No cabe duda de que en nuestra lengua está también el poder de la vida eterna o la muerte perpetua.

Es muy probable que mucha gente esté familiarizada con un mensaje sobre personajes famosos blasfemando que tuvieron un destino trágico. Uno de ellos fue John Lennon, famoso miembro del grupo musical británico The Beatles. Durante una entrevista con la periodista Maureen Cleave del Evening Standard, comentó: “El cristianismo se irá. Se desvanecerá y reducirá su tamaño (…) Somos más populares que Jesús ahora —no sé qué se irá primero, si el Rock and Roll o el cristianismo.” El cristianismo continúa, el grupo the Beatles desapareció en 1969 y Lennon fue asesinado por Mark David Chapman el 8 de diciembre de 1980.

No voy a presentar aquí las otras historias porque, salvo la de Lennon, no tengo evidencias de su certeza. Sin embargo, hay otra historia que sí está confirmada. El 2 de junio de 2010, el fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez maldijo a Israel por el ataque contra la flotilla de la libertad que transportaba ayuda humanitaria a la franja de Gaza. Chávez dijo lo siguiente: “Aprovecho para condenar de nuevo desde el fondo de mi alma y de mis vísceras al Estado de Israel. ¡Maldito seas, Estado de Israel! ¡Maldito seas!” el 8 de junio de 2011, el propio Chávez anunció que tenía cáncer en la región pélvica de su cuerpo.

Sé que habrá personas que me puedan tildar de fanático religioso porque he presentado estas dos historias. Algunos podrán decir que cómo es posible que Dios sea tan vengativo. Otros dirán que son puras coincidencias porque Dios es amor y Su misericordia y Su perdón le impedirían hacer tales cosas. Dios es como es y no como nosotros pensemos que sea. Y está escrito en Mateo 24:35: El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. La Palabra de Dios se cumple completa desde Génesis hasta Apocalipsis.

Por lo tanto, no estaríamos juzgando a priori si los ejemplos que hemos presentado hoy son incluidos como prueba del cumplimiento de Mateo 12:36-37. Recuerdo a quien me escucha o me lee que yo no escribí la Biblia. Pero en Génesis 12:3 ella dice: Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. Así que, las palabras de maldición de Chávez hacia Israel fueron un búmeran que regresó hacia él.

Y como daremos cuenta de toda palabra ociosa pronunciada por nosotros en el día del juicio, debemos de pensar muy bien antes de abrir nuestra boca. Esas palabras ociosas nos pueden condenar al tormento eterno. Pero el Señor también dijo: Porque por tus palabras serás justificado. Así pues, pronunciemos las palabras que nos justificarán ante Dios, lo primero es expresar arrepentimiento por nuestros pecados y luego confesar con nuestra boca que Jesús es el Señor. Aceptemos el regalo de salvación que nos da vida eterna. Dios te bendiga.

 

Born of Water and the Spirit

Jesus answered, “Most assuredly, I say to you, unless one is born of water and the Spirit, he cannot enter the kingdom of God.”

John 3:5

When Jesus told the Pharisee Nicodemus that it was necessary to be born again to see and enter the Kingdom of God, the idea that had Nicodemus was a carnal birth. In John 3:5, Jesus made clear to him that the new birth comes from the water and the Spirit. And have no doubt that, in John 3:6 goes on to say to him: That which is born of the flesh is flesh, and that which is born of the Spirit is spirit. If we wish to become children of God, we must be born again by the nature of our Heavenly Father, who is Spirit.

As a chemical engineer, I know the great importance of water as a substance. Water can be found on Earth in all three states of matter. Chemically, water has two hydrogen atoms covalently bonded to an oxygen atom. The water is listed as the universal solvent and is essential for the survival of all known forms of life. The water constantly circulates in a cycle of evaporation, precipitation, and displacement to the sea.

Why should we be born of water? According to Scripture, water is the source of everything. In 2 Peter 3:5 says: For this they willfully forget: that by the word of God the heavens were of old, and the earth standing out of water and in the water. That old time refers Pedro, you can understand, in the beginning, at the origin of creation, God used water as raw material to create the heavens and the earth. In the new birth, we must be born under the original plan of God.

During the transit of the people of Israel through the desert to the Promised Land, God instructed him to use the water for purification. See for example, in Numbers 19:9-21, Numbers 31:23 and Leviticus 15:13. Born of water means have been purified and cleansed from all sin. That can only be done through the living water, Jesus Christ. As John 4:10 says: Jesus answered and said to her, “If you knew the gift of God, and who it is who says to you, ‘Give Me a drink,’ you would have asked Him, and He would have given you living water.”

This living water, the raw material that was used to create everything that exists; it proceeds from the very throne of God. Revelation 22:1 says: And he showed me a pure river of water of life, clear as crystal, proceeding from the throne of God and of the Lamb. Water birth is born of the same origin of God and of the Lamb, His beloved Son Jesus, who gave His precious life for our redemption.

The baptism of Jesus is the best biblical example of what it means to be born of water and the Spirit. In Matthew 3:16-17 we read: When He had been baptized, Jesus came up immediately from the water; and behold, the heavens were opened to Him, and He saw the Spirit of God descending like a dove and alighting upon Him. And suddenly a voice came from heaven, saying, “This is My beloved Son, in whom I am well pleased.”

To enter the kingdom of heaven we must first be born again of water and the Spirit. The water of life that gives us Jesus Christ cleanses us from all sin. Then the Spirit of God comes to dwell in us. In this way, we become children of God acquiring His spiritual DNA. As children, we are entitled to inherit in the house of our Heavenly Father. As heirs we dwell with Him for all eternity. Do not waste any more time and seek to be part of the kingdom of heaven. God bless you.

Nacer del Agua y del Espíritu

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Juan 3:5

Cuando Jesús le dijo al fariseo Nicodemo que era necesario nacer de nuevo para ver y entrar al Reino de Dios, la idea que tuvo Nicodemo era un nacimiento carnal. En Juan 3:5, Jesús le aclara que el nuevo nacimiento viene del agua y el Espíritu. Y para que no le quepa duda, en Juan 3:6 le continúa diciendo: Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. Si deseamos convertirnos en hijos de Dios, debemos nacer de nuevo según la naturaleza de nuestro Padre Celestial, quien es Espíritu.

Como ingeniero químico, sé la gran importancia que tiene el agua como sustancia. El agua puede hallarse en la Tierra en los tres estados de la materia. Químicamente, el agua se compone de dos átomos de hidrógeno enlazados covalentemente a un átomo de oxígeno. El agua se ha catalogado como el disolvente universal y es esencial para la supervivencia de todas las formas conocidas de vida. El agua circula constantemente en un ciclo de evaporación, precipitación y desplazamiento hasta el mar.

¿Por qué debemos nacer del agua? De acuerdo a la Escritura, el agua es el origen de todo. En 2 Pedro 3:5 leemos: Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste. Ese tiempo antiguo que refiere Pedro, se puede entender, en el principio, en el origen de la creación, Dios utilizó el agua como materia prima para crear los cielos y la tierra. En el nuevo nacimiento, debemos nacer conforme al plan original de Dios.

Durante el tránsito del pueblo de Israel por el desierto hasta la tierra prometida, Dios le dio instrucciones de utilizar el agua para purificación. Por ejemplo, en Números 19:9-21, Números 31:23 y Levítico 15:13. Nacer del agua significa haber sido purificado y limpiado de todo pecado. Eso solo puede hacerse a través del agua viva, Jesucristo. Como dice Juan 4:10: Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

Esa agua viva, la materia prima que sirvió para crear todo lo que existe, sale del mismo trono de Dios. Apocalipsis 22:1 dice: Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. Nacer del agua es nacer del mismo origen de Dios y del Cordero, Su Hijo amado Jesús, quien dio Su vida preciosa a cambio de nuestra redención.

El bautismo de Jesús es el mejor ejemplo bíblico de lo que significa nacer del agua y del Espíritu. En Mateo 3:16-17 leemos: Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

Para entrar al Reino de los cielos debemos primero nacer de nuevo del agua y del Espíritu. El agua de vida que nos da Jesucristo nos purifica y nos limpia de todo pecado. Entonces, el Espíritu de Dios entra a morar en nosotros. De esta manera, nos convertimos en hijos de Dios adquiriendo su ADN espiritual. Y como hijos, tenemos derecho a la herencia en la casa de nuestro Padre Celestial. Como herederos entramos a morar con Él por toda la eternidad. No perdamos más tiempo y procuremos ser parte del Reino de los cielos. Dios te bendiga.