¿Por Qué Hay Sufrimiento en el Mundo?

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Romanos 5:12

Existe mucha desigualdad en el mundo. Mientras unos pocos poseen grandes riquezas, una buena parte de la humanidad carece hasta de sus necesidades básicas. Hay mucha gente padeciendo por enfermedades incurables. Otros sufren las atrocidades de las guerras. Los fenómenos naturales como huracanes, terremotos o tornados parecen golpear con mayor fuerza a los más pobres. Hay personas quienes ante tales situaciones preguntan ¿por qué hay sufrimiento en el mundo?  ¿Por qué Dios permite tales injusticias? En verdad, Dios no es culpable de que ocurran esas cosas, pues todo pasa a causa del pecado.

El plan original de Dios cuando creó al ser humano era de tener una relación muy estrecha con nosotros. En el libro de Génesis podemos ver que Adán y Eva fueron colocados en un lugar encantador, el Edén. Ambos disfrutaban de buen clima, podían alimentarse sin hacer esfuerzo y todos los animales eran inofensivos. En el Edén, nuestros primeros padres nunca padecieron de enfermedad ni tuvieron problemas de deuda o carecieron de alguna necesidad básica. Tampoco sufrieron por guerras o fenómenos naturales.

Esa felicidad extrema que disfrutaban se rompió por causa de desobedecer el mandato que Dios les había dado. Ese mandato lo reseña Génesis 2:16-17: Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. La fruta prohibida ha sido representada tradicionalmente por una manzana; pero la Biblia simplemente le llama el árbol de la ciencia del bien y del mal. En el capítulo 3 del libro de Génesis se narra la forma en que el hombre y la mujer cayeron ante la tentación del diablo encarnado en la serpiente.

La desobediencia de ambos trajo como resultado todas las desgracias que padecemos. Génesis 3:16-19 dice: A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

Desobedecer un mandato de Dios constituyó el primer pecado cometido por la humanidad. Y por causa del pecado, llego el dolor, la enfermedad, la discriminación por género, el machismo, las sequías, las inundaciones, las tormentas, los terremotos, el trabajo y la muerte. En pocas palabras, el pecado trajo maldición sobre la humanidad y sobre el planeta en el cual vivimos. Ese no era el plan de Dios; pero como Él es Santo, no puede ser compatible con el pecado. Por lo tanto, Él cortó Su relación con la humanidad pecadora.

Quejarnos ante Dios por las carencias, desigualdades y desgracias no es válido. Él no es responsable de todo eso, los culpables somos todos nosotros ya que ha sido el pecado humano el causante de la maldición que pende sobre nosotros. Y mientras nosotros nos quejamos ante Dios porque sufrimos lo que merecemos, Él diseñó un plan B para rescatarnos. Así que lo que debemos hacer es arrepentirnos de nuestros pecados y volvernos a Él. Dios te bendiga.

 

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It Gives You Pleasure, but It Destroys You

Then, when desire has conceived, it gives birth to sin; and sin, when it is full-grown, brings forth death.

James 1:15

Not everything that we enjoy it is good and beneficial for us. I remember an old song that says something like this everything I like it is illegal, immoral or fattening. Humans seem to have an obsession with forbidden pleasures. There are people who feel a great attraction to very dangerous situations, such as extreme sports, which run the risk of losing their lives. But the worst human tendency is our inclination to practice sin, which leads directly to death, sometimes physical death, and at all times to spiritual death.

I will share a story that happened decades ago. After graduating from university and working for a few years in the industry, I returned to my hometown and agreed to be in charge of an administrative department of a university that was just beginning. My pleasant surprise was that I had a young secretary whom I met in my neighborhood when she was a child and I was a young college student. I was very fond of her and considered her as a little sister.

My secretary had accepted to be girlfriend of a much older man. He had lived many years in New York and returned to the city after that. His Age then hovered between 35 and 40 years. I was about 28 and my secretary, the girlfriend of the man was about 21 years old. The man, who was called in the city Elegant Cowboy because he was always dressed in jeans, boots and hat was making proposals to the girl of having sex before marrying. She rejected his proposals and finally ended the engagement.

The college where we worked lost official recognition and was closed. A few years later, the Elegant Cowboy was diagnosed with AIDS and the disease was in its terminal stage. Having been one of the men with more fans throughout the city, he became someone who everyone let alone. Only a great friend of mine visited him often in his deathbed. My friend told me that in his final days, the Elegant Cowboy confessed that he knew he deserved to die for his own fault; but the greatest pain he wore was that he had infected with HIV about a hundred women in the city.

Shortly after the death of the Elegant Cowboy, I met one day on the street who had been his girlfriend, my former secretary, the girl whom I loved like a sister. She told me she thanked God for not having succumbed to the proposals of the man because then she would have been among the victims to be infected with this terrible disease. I praised her for her integrity and grateful that she had the confidence to tell me her things.

Elegant Cowboy history ended in death for him. Possibly he fully enjoyed the pleasure of having sex with dozens of women. But his actions the Bible places them in the category of sin. Undoubtedly he sinned by fornication and adultery committed because at least I knew he was with a married woman. And he, the consummate sin led him to death.

Maybe your case is not as dramatic as the Elegant Cowboy. But if you recognize an area of ​​sin in your life, do not be put off momentary pleasure it gives you, repent of that sin and abandon the practice. Get right with God and surrender your life to Jesus Christ because the wages of sin is death. God bless you

Te Da Placer, pero te Destruye

Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

Santiago 1:15

No todo lo que se goza es bueno ni beneficioso. Recuerdo una vieja canción que decía algo como que todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral o engorda. El ser humano parece tener una obsesión por los placeres prohibidos. Hay personas que sienten una gran atracción hacia situaciones muy peligrosas, como los deportes extremos, en los cuales corren el riesgo de perder sus vidas. Pero la peor tendencia humana es nuestra inclinación hacia practicar el pecado, el cual nos lleva directamente hacia la muerte, algunas veces la muerte física, y en todas las veces a la muerte espiritual.

Voy a compartir una historia que sucedió hace ya varias décadas. Luego de graduarme en la universidad y trabajar algunos años en la industria, regresé a mi ciudad natal y acepté ser el encargado de un departamento administrativo de una universidad  que apenas comenzaba. Mi grata sorpresa fue que tenía de secretaria a una joven de mi barrio a quien conocí cuando ella era una niña y yo un joven universitario. Yo tenía mucho aprecio por ella y la consideraba como una hermanita menor.

Mi secretaria había aceptado ser novia de un hombre mucho mayor que ella. Él había vivido muchos años en New York y había regresado a la ciudad luego de muchos años. Su edad entonces rondaba entre 35 y 40 años. Yo tendría unos 28 y mi secretaria, la novia de este hombre tenía como 21 años. El hombre, a quien llamaban en la ciudad el Vaquero Elegante porque siempre andaba vestido con jean, botas y sombrero estuvo haciéndole propuestas de tener sexo antes de casarse a la muchacha. Ella rechazó sus propuestas y finalmente el noviazgo terminó.

La universidad donde trabajábamos perdió el reconocimiento oficial y fue cerrada. Unos años más tarde, el Vaquero Elegante fue diagnosticado con sida y la enfermedad estaba en su etapa terminal. Después de haber sido uno de los hombres con más admiradoras en toda la ciudad, pasó a ser alguien a quien todos le huían. Solo un gran amigo mío lo visitaba con frecuencia en su lecho de muerte. Mi amigo me contó que, en sus días finales, el Vaquero Elegante le confesó que él sabía que merecía morir por su propia culpa; pero que el mayor dolor que se llevaba era haber contagiado con el sida a alrededor de cien mujeres en la ciudad.

Al poco tiempo de fallecer el Vaquero Elegante, me encontré un día en la calle a quien había sido su novia, mi ex secretaria, la muchacha a quien quería como una hermana. Ella me dijo que daba gracias a Dios de no haber sucumbido ante las propuestas de ese hombre porque entonces ella hubiese estado entre las víctimas al ser contagiada con tan terrible enfermedad. Yo la elogié por su integridad y le agradecí que tuviera la confianza de contarme sus cosas.

La historia del Vaquero Elegante terminó en muerte para él. Posiblemente él disfrutó a plenitud del placer de tener sexo con decenas de mujeres. Pero sus actos la Biblia los coloca en la categoría de pecado. Indudablemente que él pecó por fornicación y también cometió adulterio ya que supe que estuvo al menos con una mujer casada. Y en él, el pecado consumado lo llevó a la muerte.

Quizás tu caso no sea tan dramático como el del Vaquero Elegante. Pero si reconoces un área de pecado en tu vida, no te dejes llevar del gozo momentáneo que te da, arrepiéntete de ese pecado y abandona esa práctica. Ponte a cuentas con Dios y entrega tu vida a Jesucristo porque la paga del pecado es muerte. Dios te bendiga.

 

Avoid Straying

Whoever transgresses and does not abide in the doctrine of Christ does not have God. He who abides in the doctrine of Christ has both the Father and the Son.

2 John 1:9

The apostle John gives a serious warning to anyone who claims to be Christian. In 2 John 1:9 Scripture warns us of the danger of getting lost by not persevering in the doctrine of Christ. Persevere mean not abandoning the race midway, it is not divert to alternative routes or deny Christ embracing strange doctrines. As John wrote under the inspiration of the Holy Spirit, who is lost and does not continue not have God; but who perseveres has the Father and the Son.

In the natural it is quite easy to get lost today. Despite modern advances such as GPS, not always we arrived at our destination, but sometimes, the same apparatus distracts from the road. I remember on one occasion I went with my family to a special service in Lakeland, a city in central Florida. Knowing that the service would end quite late and the trip back home was almost 4 hour drive, we decided that we would stay near the place of service.

Some friends lent us a house they owned in Orlando, just a half hour from Lakeland. As I don’t know very well that part of the state of Florida, I borrowed a GPS to my pastor. The service ended after midnight. Upon leaving, we stopped for a bite at a nearby restaurant and then place the address of the house that gave us into the GPS with the intention of getting there and rest to return home afterwards.

Unfortunately, the global positioning satellite system did not help us at all. We were circling for several hours and never took us to our destination. We got lost and in the end, tired of not finding our way, we decided to return to our home. I sleep very rarely when I’m in a car, but this was one of those few times. The bad part is that I was who drove the car. I woke up when the tires made a strange noise in the area of ​​highway safety. Finally we got home last 7 in the morning.

Spiritually we can also divert the road to the heavenly abode. John 14:6 says: Jesus said to him, “I am the way, the truth, and the life. No one comes to the Father except through Me.” When we take our eyes off Jesus, we will go astray because He is the only path that leads to the Father. Any other religion which guides us to give somebody else a higher priority over Christ will go us away from God, whom we will not have in us and with us.

It is not right to believe as my grandmother taught me or what I learned in my school since childhood. They could be seemingly pious customs; but if Jesus Christ is not the center, those things make us astray. Nor is it to do more “human” the gospel or to adapt them to current thinking. The guide for excellence in our relationship with God is the Bible and it clearly tells us that Christ’s doctrine is correct.

Avoid getting lost with religious practices that remove role to Jesus Christ. He is the only mediator between God and men. And I did not invent that’s but what the Bible states in 1 Timothy 2:5-6: For there is one God and one Mediator between God and men, the Man Christ Jesus, who gave Himself a ransom for all, to be testified in due time. Persevering in the doctrine of Christ we will always have the Father and the Son and will remain temple of the Holy Spirit. God bless you.

Evitemos Extraviarnos

Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.

2 Juan 1:9

El apóstol Juan da una grave advertencia a todo aquel que dice ser cristiano. En 2 Juan 1:9, la Escritura nos advierte del peligro de extraviarnos al no perseverar en la doctrina de Cristo. No perseverar significa abandonar la carrera a mitad del camino, es desviarnos hacia rutas alternativas o renegar de Cristo abrazando doctrinas extrañas. Según Juan escribió, bajo la inspiración del Espíritu Santo, quien se extravía y no persevera no tiene a Dios; pero quien persevera tiene al Padre y al Hijo.

En lo natural es bastante fácil extraviarse hoy. A pesar de los adelantos modernos como el GPS, no siempre llegamos a nuestro destino, sino que algunas veces, el mismo aparato nos desvía del camino. Recuerdo que en una ocasión fui con mi familia a un servicio especial en Lakeland, una ciudad del centro de Florida. Como sabía que el servicio terminaría bastante tarde y el viaje de regreso a casa era de casi 4 horas manejando, decidimos que nos quedaríamos en las cercanías del lugar del servicio.

Unos amigos nos prestaron una casa que poseían en Orlando, tan solo una media hora de Lakeland. Como no conozco muy bien esa parte del estado de Florida, pedí prestado su GPS a mi pastor. El servicio concluyó pasada la medianoche. Al salir, nos detuvimos a comer algo en un restaurant cercano y luego colocamos la dirección de la casa que nos prestaron en el GPS con la intención de llegar allí y descansar para regresar a casa luego.

Lamentablemente, el sistema de localización global satelital no nos sirvió en absoluto. Estuvimos dando vueltas por varias horas y jamás nos llevó a nuestro destino. Nos extraviamos y al final, cansados de no encontrar el rumbo, decidimos regresar a nuestra casa. Yo duermo muy raras veces cuando voy en un automóvil, pero esta vez fue una de esas pocas veces. Lo malo del caso es que quien guiaba el carro era yo. Me desperté cuando las llantas hicieron un ruido extraño en la zona de seguridad de la autopista. Finalmente llegamos a casa pasada las 7 de la mañana.

Espiritualmente también nos podemos desviar del camino a la morada celestial. Dice Juan 14:6: Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Cuando quitamos nuestros ojos de Jesús, vamos a extraviarnos porque Él es el único camino que nos conduce al Padre. Cualquier otro culto que nos guíe a darle prioridad sobre Cristo nos alejará de Dios, a quien dejaremos de tener en nosotros y con nosotros.

No se trata de creer como correcto lo que mi abuelita me enseñó o lo que aprendí en mi colegio desde la niñez. Podrían ser costumbres aparentemente piadosas; pero si Jesucristo no es el centro, esas cosas nos harán extraviar. Tampoco se trata de hacer más “humano” el evangelio o de adaptarlo al pensamiento actual. La guía por excelencia en nuestra relación con Dios es la Biblia y ella nos dice claramente que la doctrina de Cristo es la correcta.

Evitemos extraviarnos con prácticas religiosas que quiten protagonismo a Jesucristo. Él es el único mediador entre Dios y los hombres. Y eso no me lo inventé yo sino que lo establece la Biblia en 1 Timoteo 2:5-6: Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. Perseverando en la doctrina de Cristo tendremos siempre al Padre y al Hijo y seguiremos siendo templo del Espíritu Santo. Dios te bendiga.

 

Who Do Sacrifices Go?

Rather, that the things which the Gentiles sacrifice they sacrifice to demons and not to God, and I do not want you to have fellowship with demons.

1 Corinthians 10:20

What says 1 Corinthians 10:20 can be seen from different angles. If we look at the time, there is a direct message to the Christians in Corinth to warn the pagan practice of sacrificing to false gods. At present, although the cult of Zeus or Apollo is discontinued, there are people who still offer sacrifices and promises to saints, which somehow make them idols. On the other hand, you should always see the spiritual aspect of the Scriptures. Try to make a sacrifice, yet it is to the true God, it is to subtract validity to the sacrifice of Jesus on the cross.

In ancient times it was common to offer blood sacrifices to the deity in which they believed. The Bible itself review the animal sacrifices demanded by the true God to the people of Israel. In the ancient pagan world, every people offered blood sacrifices to their gods. In some cultures these sacrifices included human beings. What Paul says in 1 Corinthians 10:20 that the sacrifices of the Gentiles were directed to test the hell that the devil has always tried to imitate the things of God and the blood sacrifices to idols were part of his imitation of sacrifices God gave to His people.

In modern times, who openly worship Satan are the ones who continue to practice blood sacrifices. This practice is very common among followers of Santeria and voodoo and other manifestations of demon worship. However, since such sacrifices are not practiced within Judaism, mainly because there is no temple since almost two thousand years ago. Other religions today not make them.

Although within call themselves Christians who have never performed blood sacrifices, yes there are certain practices that fall well within what Paul had admonished the Corinthians. Trying to repeat the sacrifice of Jesus on the cross, either through an authorized by a church or by common practice in places like the Philippines to hang on a cross at Easter rite are not sacrifices directed to God but to demons who seek to steal the glory of God and His Son Jesus Christ.

Other common sacrifices especially in some Latin American countries practiced by followers of traditional religion are offering promises to images in paid for alleged miracles. Such promises include, among others, wear a certain color for some time, stop eating any food at a specific time, give special alms to the image, bring candles, walking barefoot or on their knees to the shrine of the image, etc.  All these practices will never sacrifice addressed to God but the devil behind every image, which robs His glory to the Most High.

Finally, certain “Christian” churches practice a kind of sacrifice frankly as demonic as above. These are called “covenants with God,” which usually involve the provision of a sum of money, which supposedly God will multiply a hundredfold. Indeed this kind of sacrifice is not directed to the true God but a demon named Mammon, the god of money. The real sacrifice as Jesus did on the cross of Calvary in atonement for the sins of all. Right there He sealed with His blood the new covenant through which we receive forgiveness when we acknowledge His Lordship in our lives. To do anything else is nothing but a mockery of Him. God bless you.

¿A Quién Van los Sacrificios?

Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.

1 Corintios 10:20

Lo que dice 1 Corintios 10:20 puede verse desde diferentes ángulos. Si lo vemos en el tiempo, hay un mensaje directo a los cristianos de Corinto para advertirles de la práctica pagana de hacer sacrificios a dioses falsos. En la actualidad, aunque el culto a Zeus o Apolo está descontinuado, existen personas que aún ofrecen sacrificios y promesas a santos, lo cual, en cierto modo los convierte en ídolos. Por otro lado, siempre hay que ver el aspecto espiritual de la Escritura. Intentar hacer un sacrificio, aún sea al Dios verdadero, es restarle validez al sacrificio de Jesús en la cruz.

En la antigüedad era común ofrecer sacrificios de sangre a la deidad en la cual se creía. La misma Biblia reseña los sacrificios de animales demandado por el Dios verdadero al pueblo de Israel. En el mundo pagano antiguo, cada pueblo ofrecía sacrificios de sangre a sus dioses. En algunas culturas esos sacrificios incluían seres humanos. Lo que dice Pablo en 1 Corintios 10:20 de que los sacrificios de los gentiles iban dirigidos a los demonios prueba que el diablo siempre ha intentado imitar las cosas de Dios y los sacrificios de sangre a ídolos eran parte de su imitación a los sacrificios que Dios había dado a Su pueblo.

En los tiempos actuales, quienes adoran abiertamente a Satanás son los únicos que continúan practicando los sacrificios de sangre. Esa práctica es muy común entre santeros y seguidores del vudú y otras manifestaciones del culto demoníaco. Sin embargo, ya tales sacrificios no se practican dentro del judaísmo, principalmente porque no existe el templo desde hace casi dos mil años. Otras religiones de la actualidad tampoco los hacen.

A pesar de que dentro de quienes se autodenominan cristianos nunca se han llevado a cabo sacrificios de sangre, sí hay ciertas prácticas que muy bien caen dentro de lo que Pablo había amonestado a los corintios. Intentar repetir el sacrificio de Jesús en la cruz, sea mediante un rito autorizado por una iglesia o por la práctica común en lugares como Filipinas de colgarse en una cruz en Semana Santa, no son sacrificios dirigidos a Dios sino a demonios que buscan robarle la gloria a Dios y a Su Hijo Jesucristo.

Otros sacrificios comunes especialmente en algunos países latinoamericanos practicados por los seguidores de la religión tradicional son el ofrecer promesas a imágenes por supuestos milagros. Tales promesas incluyen, entre otras, vestirse de cierto color por cierto tiempo, dejar de comer algún tipo de alimento en una época específica, dar limosna especial a la imagen, llevarle velas, caminar descalzo o de rodillas hasta el templo de la imagen, etc. Todas estas prácticas de sacrificio nunca irán dirigidas a Dios sino al demonio detrás de cada imagen, el cual le roba Su gloria al Altísimo.

Finalmente, ciertas iglesias “cristianas” practican una especie de sacrificio francamente tan demoníaco como los anteriores. Son los llamados “pactos con Dios”, los cuales por lo general implican la aportación de una suma de dinero, la cual supuestamente Dios multiplicará al ciento por uno. En verdad que este tipo de sacrificio no va dirigido al Dios verdadero sino a un demonio llamado Mamón, el dios del dinero. El verdadero sacrificio ya lo hizo Jesús en la cruz del Calvario en expiación por los pecados de todos. Allí mismo selló con Su sangre el nuevo pacto mediante el cual recibimos perdón cuando reconocemos Su señorío en nuestras vidas. Hacer cualquier otra cosa no es más que una burla a Él. Dios te bendiga.

Amen