Peleando la Buena Batalla de la Fe

Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.

1 Timoteo 6:12

En ningún lugar de la Biblia se indica que la vida cristiana sería fácil. Cuando Pablo insta a Timoteo a pelear la buena batalla de la fe lo que le quiso decir es que ser cristiano implica estar en guerra con el mundo. No te sientas ofendido porque digo que el cristiano está en guerra con el mundo porque si te identificas con el mundo, debes de estar sujeto a quien lo gobierna. ¿Sabes quién es el príncipe de este mundo? La Biblia dice que el diablo es ese príncipe. Por lo tanto, ciertamente que los cristianos estamos en guerra con él.

¿Cómo peleamos la buena batalla de la fe? El Señor dice en Lucas 8:11-12: Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. La Palabra de Dios nos indica el camino hacia la salvación y la vida eterna. El enemigo, como león rugiente va a tratar de arrebatarnos esa Palabra a fin de que no nos salvemos y dejemos de creer. Cuando peleamos la buena batalla de la fe, dejamos de ser la tierra junto al camino.

Quien pelea la buena batalla de la fe está más pendiente de lo que dice Dios que de lo que dice el mundo. Las circunstancias que nos rodean pudieran ser adversas. Todo podría indicar que nadamos a contracorriente. La gente pudiera pensar de nosotros que somos unos perdedores, que ya fracasamos y no valemos nada; pero en Romanos 8:37 leemos: Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo tanto, debemos poner nuestra fe en acción creyendo de nosotros lo que dice Dios, no lo que dice el mundo.

Pelear la buena batalla de la fe es no rendirse ante la adversidad, es no decir que no podemos continuar con algo, sino decir lo que dice Pablo en Filipenses 4:13: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Si andamos por fe, entonces vemos lo que los ojos de la fe son capaces de ver y no solamente lo que nuestros ojos naturales nos muestran. Nuestras fuerzas podrían parecer frágiles, pero nuestra fortaleza no viene de ellas sino de Jesucristo, quien venció a la muerte, al diablo, al pecado y al mundo en la cruz del calvario.

En nuestro caminar cristiano debemos saber que tendremos muchas pruebas, seremos tentados, podríamos caer y fallarle a Dios. Son momentos como esos en los cuales el enemigo podría recordarnos nuestro sucio pasado e inundarnos con la culpa. En lugar de sucumbir ante sus artimañas, lo mejor que podemos hacer es humillarnos delante de Dios, pelear la buena batalla de la fe, echar mano de nuestra salvación y recordarle al diablo su lugar eterno en el lago de fuego del cual nos rescató nuestro Señor y Rey Jesucristo.

Pero el inicio de la buena batalla de la fe comienza a partir de lo que dice Juan 3:16: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. La vida eterna solo se alcanza mediante la fe en Jesucristo, quien entregó Su preciosa vida en la cruz a cambio de la salvación de todo aquel que se arrepiente y cree en Él. Si aún no lo has hecho, entrega hoy tu corazón a Jesucristo y tendrás vida eterna. Y aunque a partir de este momento, las cosas terrenales podrían verse más oscuras para ti, tendrás asegurada la victoria en la buena batalla de la fe. Dios te bendiga.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s