La Ciencia Humana es Engañosa

Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón: Yo, y nadie más.

Isaías 47:10

Muchas personas se ufanan de decir que vivimos en la mejor época de la humanidad sobre la Tierra gracias a los enormes avances de la ciencia. Para estas personas, la calidad de nuestra vida es muy superior a lo que fue la de nuestros antepasados. Se dice que la medicina ha logrado mantenernos sanos y ha prolongado nuestra esperanza de vida; que las edificaciones que hoy construimos son mejores y que gracias a los avances en la agricultura moderna tenemos más y mejores alimentos. En Isaías 47:10, la Biblia nos advierte que la ciencia humana es engañosa.

Quizás las personas puedan aceptar como válidos los argumentos del gran avance científico de hoy y su superioridad sobre la sociedad de las antiguas generaciones. Después de todo, muchos hombres de ciencia avalan tales afirmaciones, lo cual aparenta darle mayor credibilidad. No pienso competir con mis colegas científicos al respecto; pero yo, como hombre de ciencia avalo lo que dice Isaías 47:10 de que nuestra ciencia es engañosa y lo es en grado sumo.

Los avances de la medicina moderna no son tan buenos como lo pintan. De hecho, la industria farmacéutica moderna es incapaz de producir una sola pastilla que cure alguna enfermedad. Lo único que hacen los fármacos actuales son reducir los síntomas sin atacar la raíz de la dolencia y, de esa manera, nos mantienen vivos; pero enfermos. Lo que la misma ciencia moderna oculta es que entre 75-80% de la población mundial sigue utilizando las hierbas como medio terapéutico y sus resultados no son inferiores a los de la medicina convencional.

La ciencia moderna también oculta que los componentes químicos presentes en las hierbas son parte de las funciones fisiológicas de la flora viviente y, por lo tanto tienen mejor compatibilidad con el cuerpo humano. También se oculta lo que dicen las estadísticas, que la posibilidad de muerte por causa de las hierbas es de 1 en 1 millón, mientras que la posibilidad de muerte debido a drogas recetadas adecuadamente es de 1 en 333, por mala práctica médica es de 1 en 250 y por infección hospitalaria 1 en 80.

En cuanto a las ventajas de los modernos materiales de construcción, también la ciencia engaña. Para muestra un botón, las dos torres gemelas del World Trade Center en New York colapsaron en cuestión de minutos luego del impacto de los dos aviones el 11 de septiembre de 2001. Por su parte, las pirámides de Egipto, la ciudad de Petra en Jordania y el Macchu Pichu en Perú han permanecido en pie por siglos y sus técnicas de construcción aún siguen asombrando a los ingenieros civiles de hoy.

Yo podría seguir enumerando los engaños que nos han vendido con respecto a la ciencia moderna; pero creo que basta con lo que he dicho hasta aquí. Isaías 47:10 es un texto bíblico acertado con respecto a despertar la conciencia humana de que nuestra sabiduría jamás se compararía con la de Dios. Si quieres tener acceso a la ciencia verdadera, a la sabiduría genuina, en lugar de buscar el Internet o leer los libros de ciencia más famosos, lee la Biblia. No te creas sabio según tu propia opinión ni confíes en la opinión de sabios humanos. Dios, quien creó todo lo que existe, como el divino diseñador sabe mucho más que todos los sabios del mundo juntos. Sigue al pie de la letra Sus instrucciones y vivirás eternamente. Dios te bendiga.

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