No Todo lo que se Predica Es Verdadero

Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

2 Timoteo 4:3-4

¡Qué certera profecía de Pablo en 2 Timoteo 4:3-4! En este tiempo en el cual vivimos, estamos viendo el cumplimiento total y completo de la misma. No cabe duda que en muchas iglesias ya no sufren la sana doctrina. También es muy cierto que mucha gente tiene comezón de oír lo que cree que le conviene. La gente acude masivamente a los templos apartados de la verdad. Por la pereza de no escudriñar las Escrituras, muchos se dejan engatusar con las fábulas que escuchan de parte de los falsos maestros.

Hoy día hay mucha predicación adulterada que está llegando a la gente. Y no me refiero nada más a los grupos religiosos que usan paralelamente fuentes extra bíblicas para sustentar sus doctrinas, tales como el Catecismo católico, el Libro de Mormón o el Atalaya de los Testigos de Jehová. Todos estos escritos muchas veces entran en clara contradicción con la Palabra de Dios y sus desviaciones son tan obvias que solamente los que se mantienen ciegos dentro de esos grupos religiosos por causa del adoctrinamiento al cual han sido sometidos por años, son incapaces de ver la verdad.

Hay cosas peores que todas esas dentro de iglesias que se denominan a sí mismas cristianas; pero las cuales con mucha sutileza predican lo contrario a la sana doctrina. Quien quiera evitar caer en un falso evangelio debe de ser muy diligente y pasar todo lo que escuche por el filtro de la Biblia. Entre los síntomas a detectar en las iglesias están: el legalismo, el marcado énfasis en el dinero, la guerra espiritual, la sanidad interior, el énfasis excesivo en los dones del Espíritu Santo, el abuso de las profecías, el misticismo, la inmunidad a la crítica, el perfeccionismo, la teología de la liberación, etc.

Algunos de los temas que he mencionado parecen ser buenos o bíblicamente aceptables; pero mucho ojo con eso, no todo es necesariamente verdadero. Por ejemplo, no todo lo que se dice sobre guerra espiritual es bíblico. Algunos predicadores, a sabiendas o por ignorancia, atribuyen a un demonio la responsabilidad por las obras de la carne. Además hay quienes hasta trafican con las maldiciones generacionales. En cuanto a la sanidad interior, se usa mucho un sincretismo con técnicas paganas, lo cual es totalmente anti bíblico.

Voy a citar dos pensamientos del predicador norteamericano Aiden Wilson Tozer (1897-1963). El primero es el siguiente: “El evangelismo que traza paralelos amistosos entre los caminos de Dios y los de los hombres, es un evangelio falso en cuanto a la Biblia, y cruel a las almas de los oyentes.” Y el segundo dice: “En muchas iglesias el cristianismo ha sido diluido hasta que la solución es tan débil que si fuera veneno no dañaría a nadie, y si fuera medicina no curaría a nadie.”

Si quieres saber si la iglesia que visitas se apega a la sana doctrina, haz las siguientes preguntas: ¿Existe en la iglesia un compromiso absoluto con la supremacía de la Escritura? ¿Enseña esa iglesia en una forma clara y definitiva la total inspiración e inerrancia de la Biblia? ¿Cree el pastor que la Escritura y solamente la Escritura debe arbitrar en todos los asuntos de fe y práctica? ¿Enseña la iglesia claramente que la salvación es basada solo en la gracia inmerecida de Dios? ¿Enseña que la salvación es solo por gracia, solo por medio de la fe en Cristo? ¿Se adhiere la iglesia totalmente a las doctrinas centrales del cristianismo histórico? Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas es no, huye de ahí. Dios te bendiga.

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Looking unto Jesus

Therefore we also, since we are surrounded by so great a cloud of witnesses, let us lay aside every weight, and the sin which so easily ensnares us, and let us run with endurance the race that is set before us, looking unto Jesus, the author and finisher of our faith, who for the joy that was set before Him endured the cross, despising the shame, and has sat down at the right hand of the throne of God.

Hebrews 12:1-2

All things in life we propose would be impossible to achieve if we defocus. Keep the focus is vital to complete a university degree, succeed in business or succeed in any sport. In the Christian life it happens something similar. Our focus, our point towards which we must look at is our Lord Jesus Christ. When we let our eyes be diverted away, we will falter and we can even fall. Our eyes must be fixed on Jesus all the time.

In Matthew 14:25-31 we read a supernatural story about Jesus and His disciples:  Now in the fourth watch of the night Jesus went to them, walking on the sea.  And when the disciples saw Him walking on the sea, they were troubled, saying, “It is a ghost!” And they cried out for fear. But immediately Jesus spoke to them, saying, “Be of good cheer! It is I; do not be afraid.” And Peter answered Him and said, “Lord, if it is You, command me to come to You on the water.” So He said, “Come.” And when Peter had come down out of the boat, he walked on the water to go to Jesus. But when he saw that the wind was boisterous, he was afraid; and beginning to sink he cried out, saying, “Lord, save me!” And immediately Jesus stretched out His hand and caught him, and said to him, “O you of little faith, why did you doubt?”

I have heard many different comments about this story. Some talk about fear experienced by the disciples saw Jesus walking on the water. Others say that Peter was very impulsive and therefore jumped into the water. For others, Peter was just a loudmouth who at the moment of truth, he hesitated and cowered. The truth is that the intrepid Peter was the only one who dared to jump into the water and walk on it if only for a moment.

The interesting thing about this story is that while Peter had his eyes on Jesus, he ambled over the waters of a sea whipped by a strong wind. Only when Peter took his eyes off the Lord and he focused on the circumstances surrounding him was that he began to sink. The strong wind was always there, since before Peter dared to ask Jesus to let him walk on water. And with the presence of strong wind, Peter was able to walk. So were not the circumstances that sank him, but doubt and lack of focus.

The wind of our problems will be present in every day of our lives. Some days the wind is like a category five hurricane, other days will be a simple breeze caressing our faces. And the waters of life will always be there for us to walk on them. We walked on ground that is not firm, and I would say even you cannot call ground. Success or failure in our walk does not depend on the circumstances but our approach. What will fix our eyes on Jesus or our problems?

Today God is speaking to you who read or hear this message. We must walk by faith and not by sight. Therefore, our five senses must be directed to Jesus, who is the author and finisher of our faith. I cannot fool you saying that with Christ your life will be easier, but looking unto Jesus you will walk sure on troubled waters. God bless you.

Puestos los Ojos en Jesús

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

Hebreos 12:1-2

Todas las cosas que nos proponemos en la vida serían imposibles de conseguir si nos desenfocamos. Mantener el enfoque es vital para terminar una carrera universitaria, tener éxito en los negocios o triunfar en cualquier disciplina deportiva. En la vida cristiana sucede algo semejante. Nuestro enfoque, nuestro punto hacia el cual debemos mirar es nuestro Señor Jesucristo. Cuando dejamos que nuestros ojos se desvíen hacia otro lado, vamos a flaquear y hasta podemos caer. Nuestros ojos deben de estar puestos en Jesús todo el tiempo.

En Mateo 14:25-31 leemos una historia sobrenatural acerca de Jesús y Sus discípulos: Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor,  sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

He escuchado muchos comentarios diferentes acerca de esta historia. Unos hablan acerca del miedo que sintieron los discípulos al ver a Jesús caminando sobre las aguas. Otros dicen que Pedro era muy impulsivo y por eso se lanzó al agua. Para otros, Pedro era simplemente un bocón quien a la hora de la verdad dudó y se acobardó. Lo cierto es que el intrépido Pedro fue el único que se atrevió a saltar al agua y caminar sobre ella aunque fuera unos instantes.

Lo interesante de esta historia es que mientras Pedro tuvo sus ojos puestos en Jesús, él caminó tranquilamente sobre las aguas de un mar azotado por un fuerte viento. Solamente cuando Pedro quitó sus ojos del Señor y se enfocó en las circunstancias que lo rodeaban fue que comenzó a hundirse. El fuerte viento siempre estuvo ahí, desde antes que Pedro se atreviera a pedirle a Jesús que le permitiera caminar sobre las aguas. Y con la presencia del fuerte viento, Pedro fue capaz de caminar. Entonces no fueron las circunstancias que lo hundieron, sino la duda y la falta de enfoque.

El viento de nuestros problemas va a estar presente en cada día de nuestras vidas. Unos días el viento será como el de un huracán categoría cinco, otros días será una simple brisa que acaricia nuestro rostro. Y las aguas de la vida estarán siempre ahí para que caminemos sobre ellas. Caminamos sobre un terreno que no es firme, y yo diría que ni siquiera se le puede llamar terreno. El éxito o el fracaso en nuestro caminar no depende de las circunstancias sino de nuestro enfoque. ¿En qué fijaremos nuestros ojos, en Jesús o en nuestros problemas?

Hoy Dios te está hablando a ti que lees o escuchas este mensaje. Debemos caminar por fe y no por vista. Por lo tanto, nuestros cinco sentidos deben dirigirse hacia Jesús, quien es autor y consumador de la fe. No puedo engañarte diciendo que con Cristo la vida será más fácil, pero poniendo los ojos en Él caminarás seguro sobre las aguas turbulentas. Dios te bendiga.

Approved Worker

Be diligent to present yourself approved to God, a worker who does not need to be ashamed, rightly dividing the word of truth.

2 Timothy 2:15

Who has studied some career he knows that to approve the different subjects he should study enough to achieve the necessary grades to pass. When you do not have the proper preparation, you run the risk of not being approved. When one fails in a course, it is very natural to feel shame. When it comes to serving God, we cannot improvise. We must also study! The big advantage is that all we need to know about God is in one place, the Bible, which is the true textbook, what Paul calls the word of truth.

In my 10 years I went to study at the best school in my hometown. There I met Hannibal who was the best student of the classroom. Hannibal is perhaps the oldest friend I have. We graduated together from high school and went to the same university to study the same career, chemical engineering. Up to half of our studies everything was fine; but Hannibal, for the first time in his life flunked Physics II and that shamed him to the point that he left the career, he changed his college and finished graduating in quite another different area. I know that Hannibal was able to overcome that obstacle if it had not been for the shame he felt at being disproved in the course of Physics II.

When I met the Lord, almost immediately I felt the desire to serve. I soon realized that it was necessary to be prepared for that responsibility. So when I gathered the church where it opened its Bible school, I was the first to enroll. The day of our graduation, which I got the first place, I sang a song composed by me whose title is the same as the message today. The chorus of the song says. “Be diligent to present yourself to God as a workman approved and not feel ashamed to accurately handle the Word of truth, to accurately handle the word of truth.” Obviously my song is based on 2 Timothy 2:15.

The domain of the Word is vital in order to be efficient serving God. We cannot forget that the enemy knows it very well and often he used it out of context to try to deceive. In Matthew 4:5-6 we read: Then the devil took Him up into the holy city, set Him on the pinnacle of the temple, and said to Him, “If You are the Son of God, throw Yourself down. For it is written: ‘He shall give His angels charge over you,’ and ‘In their hands they shall bear you up, lest you dash your foot against a stone.’”

Who does not know how to use properly the Word of God it could be mistaken by the enemy and false teachers. The servants of Jesus Christ are required to act diligently in the pursuit of truth contained in Scripture. That is an important part of our approval as workers of the Kingdom. If we do not fully know God’s instructions, our work for the Kingdom would be mediocre. God requires that we work with excellence for Him.

It is therefore totally unacceptable to pretend that we serve God while neglecting the study of the Word. And although it is not necessary for every Christian to go through a seminary or Bible college, as I said earlier, the Bible is the essential textbook to study God’s Word. Let us try to read it every day because only then we will see revealed the mysteries of our Heavenly Father. God bless you.

Obrero Aprobado

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

2 Timoteo 2:15

Quien ha estudiado alguna carrera conoce que para aprobar las diferentes asignaturas debe estudiar lo suficiente para alcanzar las notas necesarias para pasarlas. Cuando no se tiene la debida preparación se corre el riesgo de no ser aprobado. Cuando uno falla en algún curso, es muy natural sentir vergüenza. Cuando se trata de servir a Dios, no podemos improvisar. ¡También debemos estudiar! La gran ventaja es que todo lo que necesitamos saber con respecto a Dios está en un solo lugar, la Biblia, la cual es el verdadero libro de texto, lo que Pablo llama la palabra de verdad.

A mis 10 años fui a estudiar al mejor colegio de mi ciudad natal. Allí conocí a Aníbal quien era el mejor estudiante del curso. Aníbal es quizás el amigo más antiguo que tengo. Nos graduamos juntos del colegio y fuimos a la misma universidad a estudiar la misma carrera, ingeniería química. Hasta la mitad de nuestros estudios todo iba muy bien; pero Aníbal, por primera vez en su vida no aprobó el curso de Física II y eso lo avergonzó a tal punto que abandonó la carrera, se cambió de universidad y terminó graduándose en otra área muy distinta. Yo sé que Aníbal era capaz de sobrepasar ese obstáculo de no haber sido por la vergüenza que sintió al ser desaprobado en el curso de Física II.

Cuando conocí al Señor, casi inmediatamente sentí el anhelo de servirle. Pronto me di cuenta que era necesario estar preparado para tal responsabilidad. Por eso, cuando la iglesia donde me congregaba abrió su instituto bíblico, fui de los primeros en inscribirme. El día de nuestra graduación, en la cual obtuve el primer lugar, canté una canción compuesta por mí cuyo título es el mismo del mensaje de hoy. El coro de la canción dice: “Procura con diligencia presentarte ante Dios como obrero aprobado y no sentirás vergüenza al manejar con precisión la Palabra de verdad, al manejar con precisión la Palabra de verdad.” Es obvio que mi canción se basa en 2 Timoteo 2:15.

El dominio de la Palabra es vital para poder ser eficiente sirviendo a Dios. No podemos olvidar que el enemigo la conoce muy bien y la utiliza con frecuencia fuera de contexto para tratar de engañar. En Mateo 4:5-6 leemos: Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.

Quien no sepa usar correctamente la Palabra de Dios podría ser confundido por el enemigo y por los falsos maestros. Los siervos de Jesucristo estamos obligados a actuar diligentemente en la búsqueda de la verdad contenida en la Escritura. Esa es parte importante de nuestra aprobación como obreros del Reino. Si no conocemos cabalmente las instrucciones de Dios, nuestro trabajo para el Reino sería mediocre. Dios exige que trabajemos con excelencia para Él.

Así pues, es totalmente inaceptable pretender que servimos a Dios y al mismo tiempo ser negligentes en el estudio de la Palabra. Y aunque no es necesario que cada cristiano pase por un seminario o instituto bíblico, como ya dije anteriormente, la Biblia es el libro de texto fundamental para estudiar la Palabra de Dios. Procuremos leerla cada día porque solo así veremos revelados los misterios de nuestro Padre Celestial. Dios te bendiga.