No Tendremos Sed Jamás

Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

Juan 4:13-14

El agua es la sustancia química más importante del universo. Este compuesto formado por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno es fundamental para la vida de todos los seres que habitan nuestro planeta. Ni las plantas, ni los animales ni los humanos podrían sobrevivir mucho tiempo en ausencia de agua. Una de las principales manifestaciones de la falta de agua es la sed. Nuestro cuerpo nos da la señal de que necesitamos agua por medio de la sed. En Juan 4:13-14, el Señor promete darnos agua de una fuente que nos quitará la sed para siempre.

Si nos llevamos del razonamiento, lo que dice Juan 4:13-14 parece algo imposible de que suceda. ¿Cómo es posible dejar de tener sed? Para el ser humano esto es imposible porque si tomamos agua, nos calmamos la sed al momento; pero un tiempo después volveremos a tener sed. Pero es necesario que nos demos cuenta quién dijo las palabras de Juan 4:13-14, y esa persona no es otra que aquel a quien Juan 1:1-3 llama el Verbo: En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

En base a lo escrito al principio del evangelio de Juan, Jesús es Dios, por lo tanto, tiene todos los atributos de la divinidad y Su poder le permite darnos de esa agua que nos quitará para siempre la sed. En Apocalipsis 21:6, el propio Señor habla diciendo: Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El agua de vida eterna que Jesús nos ofrece es gratis, no es algo por lo cual vamos a pagar otro precio que no sea el acercarnos a Él con fe, creyendo en Él y nuestra sed será saciada para siempre.

Tomando en cuenta de que esta agua que Jesús nos ofrece es capaz de quitarnos la sed para siempre y darnos vida eterna, su valor debe ser incalculable. Pero, ¿de dónde procede esa agua? La respuesta la encontramos en Apocalipsis 22:1: Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. Esa agua de vida procede del mismo Dios y, ciertamente, su valor es incalculable, pues costó la totalidad de la sangre del Cordero.

El versículo mejor conocido de la Biblia, Juan 3:16, nos da una luz acerca de qué o quién es el agua de vida que nos quita la sed eternamente: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. La fuente de agua que salta para vida eterna es el propio Jesús, porque Él y solo Él es la fuente de la salvación, la fuente de nuestra justificación por medio de la fe, la cual recibimos de forma gratuita.

Cada ser humano se ha alejado de Dios y ha construido su propia forma para calmar su sed. Escrito está en Jeremías 2:13: Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua. Dejemos atrás las cisternas rotas y bebamos del agua de vida que nos brinda Jesucristo. Dios te bendiga.

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God Avenges His Own Elect

And shall God not avenge His own elect who cry out day and night to Him, though He bears long with them?

Luke 18:7

Many wonder why so many children of God suffer injustices, sufferings, needs and humiliation. And they who ask such questions generally anger with God saying He turns His back on His children and leaves them to fare badly. The Bible never promises that the Christian life would be easy. Rather it talks that the world would give us affliction. In Luke 18:7, Jesus tells us that God brings about justice for His elect who cry to him day and night. He also says that He will soon answer us. If the answer does not come when we hope is that we get tired of praying.

While I lived with my family in Puerto Rico, my daughter was taking care of my hair cut when I needed. But when I moved alone to San Antonio, Texas, I had to find who took over that task. As I arrived first to the house of my former college professor, I asked about it and he took me to a barber shop near his home. He said he always cut hair with a Panamanian girl which had a great talent. When we arrived and asked for the hairstylist they told him that she had the day off.

The only hairstylist available to assist us to my friend and me was Melissa, a Mexico-American, who kindly took care of us both. Really professional work of Melissa was excellent. I was so pleased that I kept going to cut my hair there, but only with Melissa. I noticed there was something different about her on all her coworkers. What made different Melissa was her commitment to Jesus Christ and her deep faith. But, being a believer, Melissa also faced discrimination and afflictions in the workplace.

At that time, I had not had my personal encounter with the Lord Jesus; but I was pleased listening to Melissa speaking of Christ’s love as she cut my hair. I also knew about her prayers to Heavenly Father for justice as it was evident that she was not treated fairly in the place where she worked. As a professional hairstylist, Melissa was the best I’ve seen in my life. In addition to her kindness in dealing with customers; but her salary did not match the excellence of her work.

One day I went to cut my hair, Melissa told me that it would be the last time because in two days she would go to work somewhere else. I asked her to give the address of her new workplace because I just wanted to cut my hair with her. Melissa told me that it was unethical, but at my insistence, very discreetly she gave me the information I asked. Though Melissa had been treated unfairly by her employer and coworkers, she kept until the last day exemplary behavior.

When I went to cut my hair the next time to the new Melissa’s workplace, I realized that God had done justice to His daughter. Melissa was no longer a simple hairstylist more but she the manager of one of the shops of the largest chain of hair salons in San Antonio, Texas. It had fulfilled the word written in Luke 18:7. Chosen as a daughter of God, He had done justice and quickly responds. What happened to Melissa also would happen to you and me, justice will be done. God bless you.

Dios Hace Justicia a Sus Escogidos

¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?

Lucas 18:7

Muchos se preguntan por qué tantos hijos de Dios sufren injusticias, tribulaciones, necesidades y humillaciones. Quienes así preguntan, en general, se resienten con Dios diciendo que Él da la espalda a Sus hijos y les deja pasando penalidades. La Biblia nunca promete que la vida cristiana sería fácil. Más bien habla de que en el mundo tendríamos aflicción. En Lucas 18:7, el Señor Jesús nos dice que Dios hará justicia a Sus escogidos que le claman de día y de noche. También dice que Él no tardará en respondernos. Si la respuesta no llega cuando la esperamos es porque  nos cansamos de orar.

Mientras yo vivía con mi familia en Puerto Rico, mi hija tomaba el cuidado de cortarme el cabello cuando lo necesitaba. Pero cuando me mudé solo a San Antonio, Texas, tuve que buscar quien se hiciera cargo de esa tarea. Como llegué primero a la casa de un antiguo profesor mío de la universidad, le pregunté al respecto y él me llevó a una peluquería cercana a su casa. Me dijo que él siempre se cortaba el cabello con una chica panameña la cual tenía un gran talento. Cuando llegamos y el preguntó por la peluquera le dijeron que tenía el día libre.

La única peluquera disponible para atendernos a mi amigo y a mí era Melissa, una méxico-americana, quien nos atendió muy amablemente a ambos. Realmente el trabajo profesional de Melissa fue excelente. Yo quedé tan complacido que seguí yendo a cortarme el cabello allí, pero solo con Melissa. Yo notaba que había algo diferente en ella sobre todas sus compañeras. Lo que hacía a Melissa diferente era su entrega a Jesucristo y su profunda fe. Pero, siendo una creyente, Melissa enfrentaba también discrimen y aflicciones en su lugar de trabajo.

Para ese tiempo, yo no había tenido aún mi encuentro personal con el Señor Jesús; pero me sentía complacido escuchando a Melissa hablarme del amor de Cristo mientras me cortaba el cabello. También me consta de sus oraciones al Padre Celestial por justicia ya que era evidente de que ella no era tratada justamente en el lugar donde trabajaba. Como peluquera profesional, Melissa era de lo mejor que he visto en mi vida. Además de su amabilidad en el trato con los clientes; pero su retribución no se correspondía con la excelencia de su labor.

Un día que fui a cortarme el cabello, Melissa me dijo que esa sería la última vez porque en dos días iría a trabajar a otro sitio. Yo le pedí que diera la dirección de su nuevo lugar de trabajo ya que solo quería cortarme el cabello con ella. Melissa me dijo que eso no era ético, pero ante mi insistencia, muy discretamente me dio la información que le pedí. Aunque Melissa había sido tratada injustamente por su empleador y sus compañeras de trabajo, ella mantuvo hasta el último día un comportamiento ejemplar.

Cuando fui a cortarme el cabello la siguiente ocasión en el nuevo lugar de trabajo de Melissa, pude darme cuenta de que Dios le había hecho justicia a Su hija. Melissa ya no era una simple peluquera más sino la administradora de una de las tiendas de la cadena más grande de peluquerías en San Antonio, Texas. Se había cumplido en ella la palabra escrita en Lucas 18:7. Como una hija escogida de Dios, Él le había hecho justicia y no tardó en responderle. Lo que pasó con Melissa también pasará contigo y conmigo, se hará justicia. Dios te bendiga.

Humble Yourself Brings Reward

For whoever exalts himself will be humbled, and he who humbles himself will be exalted.

Luke 14:11

Pride is one of the deadliest human characteristics. Many relationships remain broken because pride prevents them from both sides acknowledge mistakes, apologize and forgive. In Luke 14:11, God establishes the manner in which He handles pride: For whoever exalts himself will be humbled, and he who humbles himself will be exalted. The humiliation of every human being is inevitable. If we do not humiliate us on our own, sooner or later we will be humiliated. But when we humble ourselves, God will not let us on the ground, but He rises up us and we’ll be exalted.

Retaking the idea that the humiliation of every human being is inevitable, the phrase of a friend of mine who says it applies. “Do you want it with anesthesia or without anesthesia?” With anesthesia means that we humble ourselves voluntarily, without anesthesia is our pride we prevents humble ourselves and we will be humiliated by force. Remember that the higher we exalt ourselves, the harder the blow in the fall. Many people have won all time in their lives and when they have their first defeat, they are unable to rise and remain defeated.

In mid-2002 I was hired by a pharmaceutical company in the southern state of Florida. The reason for my employment was to work with an instrument with which almost everyone had problems. Since I came with experience working on atomic absorption spectrophotometry, a technique rarely used in the pharmaceutical industry, I was seen it a good acquisition for the company and they instructed me to work with this instrument.

As I said, all those who had worked with the atomic absorption spectrophotometer in the company before me, they had problems. Management introduced me as the expert they hired. But I also had my problems with the equipment after a few days working with it. It was the evening of one of my working days and there were few people in the laboratory. What I did might not make sense as a man of science; but really it worked.

I had just a few months of having converted to Jesus Christ; but I recognized that everything comes from God. I approached the instrument and prayed like this: “Heavenly Father, I recognize that You created the heavens and the earth and all that exists. All natural chemicals are your creation. You’re the best chemist in the world, Lord, from today I choose to be your assistant and follow your instructions when operating this instrument.” So I did and never I had problems.

All my coworkers were amazed that I was the only one who had no problems operating the device and asked me what was special to achieve it. My answer was always the same: “I pray.” Many laughed at my answer and did not believe me. But the truth is that I was living Luke 14:11. Instead of believing myself the great Smarty scientist, I humbled myself before God and I recognized my helplessness and my father raised me making me look like an expert in the eyes of my colleagues. Indeed many of my colleagues might be more talented than me at their career and if I had swelling in my professional ego, I’m sure would have been humiliated. Every human being will go through the humiliation, it is better doing it voluntarily and our Father put us up. God bless you.

Humillarse Trae Recompensa

Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.

Lucas 14:11

El orgullo es una de las características más mortíferas del ser humano. Muchas relaciones permanecen rotas porque el orgullo de ambas partes les impide reconocer los errores, pedir perdón y perdonar. En Lucas 14:11, Dios establece la forma en la cual Él maneja el orgullo: Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido. La humillación de cada ser humano es inevitable. Si no nos humillamos por cuenta propia, tarde o temprano seremos humillados. Pero cuando nos humillamos, Dios no nos dejará en el suelo, sino que nos levantará y seremos enaltecidos.

Retomando la idea de que la humillación de cada ser humano es inevitable, se aplica la frase de un amigo mío quien dice: “La quieres con anestesia o sin anestesia.”  Con anestesia significa que nos humillaremos voluntariamente, sin anestesia es que nuestro orgullo nos impide humillarnos y que seremos humillados a la fuerza. Hay que recordar que mientras más alto nos encumbramos, más duro será el golpe en la caída. Muchas personas han triunfado toda su vida y cuando tienen la primera derrota son incapaces de levantarse y permanecen derrotados.

A mediados del año de 2002 fui contratado por una compañía farmacéutica del sur del estado de Florida. El motivo de mi contratación era para trabajar con un instrumento con el cual casi todo el mundo tenía problemas. Dado que yo venía con experiencia trabajando en espectrofotometría de absorción atómica, una técnica poco utilizada en la industria farmacéutica, me vieron como una buena adquisición para la empresa y me encomendaron trabajar con dicho instrumento.

Como dije anteriormente, todos los que habían trabajado con el espectrofotómetro de absorción atómica antes que yo tuvieron problemas. La gerencia me presentó como el experto que habían contratado. Pero yo también tuve mis problemas con el equipo a los pocos días de trabajar con él. Fue al anochecer de uno de mis días de trabajo y había pocas personas en el laboratorio. Lo que hice podría no tener sentido como hombre de ciencias; pero verdaderamente funcionó.

Yo tenía apenas unos pocos meses de haberme convertido a Jesucristo; pero yo reconocía ya que todo proviene de Dios. Me acerqué al instrumento y oré de esta manera: “Padre Celestial, reconozco que Tú creaste los cielos y la tierra y todo lo que existe. Todas las sustancias químicas naturales son creación tuya. Eres el mejor químico del mundo, Señor, a partir de hoy yo decido ser Tu ayudante y seguir Tus instrucciones cuando opere este instrumento.” Así lo hice y nunca más tuve problemas.

Todos los compañeros se asombraban de que yo era el único que no tenía problemas operando el aparato y me preguntaban qué hacía de especial para lograrlo. Mi respuesta era siempre la misma: “Yo oro.” Muchos se reían de mi respuesta y no me creían. Pero la verdad es que yo estaba viviendo Lucas 14:11. En lugar de creerme el gran científico sabelotodo, me humillé delante de Dios y reconocí mi impotencia y mi Padre me elevó haciéndome ver como un experto ante los ojos de mis colegas. En verdad que muchos de mis compañeros pudieron ser mucho más talentosos que yo en nuestra carrera y si yo me hubiera inflado en mi ego profesional, estoy seguro de que hubiese sido humillado. Cada ser humano pasará por la humillación, es mejor que lo hagamos voluntariamente y nuestro Padre nos pondrá en alto. Dios te bendiga.

Our Father Gives Us the Kingdom

Do not fear, little flock, for it is your Father’s good pleasure to give you the kingdom.

Luke 12:32

In recent times, the gospel has taken the trend that we are children of the King and, therefore, we are called to be rich and prosperous. The question we ask is, is it that our Father wants to give us great wealth in this world? Where is the true prosperity of the children of God? In Luke 12:32, the Lord tells us: your Father’s good pleasure to give you the kingdom. What kingdom are we talking? If Jesus said that His kingdom is not of this world, obviously we are talking about the kingdom of our Heavenly Father.

Churches that preach a gospel of prosperity are those with a greater number of parishioners. The reason is that they there are telling people what they want to hear, which is not necessarily going according to what the Word says. The Lord put it this way in Mark 10:23-25 about the Kingdom of God and riches: Then Jesus looked around and said to His disciples, “How hard it is for those who have riches to enter the kingdom of God!” And the disciples were astonished at His words. But Jesus answered again and said to them, “Children, how hard it is for those who trust in riches to enter the kingdom of God!  It is easier for a camel to go through the eye of a needle than for a rich man to enter the kingdom of God.”

If we took Mark 10:23-25, many of those who attend congregations which teach that God wants us prosperous will have difficulty to enter the Kingdom of God. On the other hand, in Luke 6:20 says the Lord: Then He lifted up His eyes toward His disciples, and said: “Blessed are you poor, for yours is the kingdom of God. So it is not as necessary to obtain great wealth to be holders of the Kingdom of God. Luke 12:32 also tells us that our Heavenly Father pleases to give us the Kingdom, so that material riches are not an essential requirement to achieve it.

Christian life and our way to the Kingdom of God is not so easy as they want to paint those who preach the false gospel of prosperity. The apostle Paul, who lived in himself the true Christian life, says in Acts 14:22: strengthening the souls of the disciples, exhorting them to continue in the faith, and saying, “We must through many tribulations enter the kingdom of God.” If all things go well while you say you practice Christianity, you better worry about finding out if you’re on the right track.

The kingdom that God our Father’s good pleasure to give us is not something tangible or pleasant from the human point of view. In Romans 14:17 Paul tells us: for the kingdom of God is not eating and drinking, but righteousness and peace and joy in the Holy Spirit. In short, the Kingdom of God is a spiritual realm that brings, therefore, the things of the Spirit; but where things of the flesh or the world we know have no place. As Paul says that is not food and drink, he could have said that is not gold or silver or precious stones.

I can tell you that in more than a decade to walk with Jesus Christ, not all the time I’ve been to the top. Rather, to be honest, I can say that most of the time I spent walking through the desert. But what I can tell you is that I do not care for anything or seek wealth, fame or recognition in this world or be admired by people. I am already more than blessed because my Father’s good pleasure to give me the Kingdom. God bless you.

Nuestro Padre Nos Da el Reino

No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.

Lucas 12:32

En los últimos tiempos, la predicación del evangelio ha tomado la tendencia de que somos hijos del Rey y que, por tanto, somos llamados a ser ricos y prósperos. La pregunta que nos hacemos es, ¿será que nuestro Padre quiere darnos grandes riquezas en este mundo? ¿Dónde radica la verdadera prosperidad de los hijos de Dios? en Lucas 12:32, el Señor nos dice: a vuestro Padre le ha placido daros el reino. ¿De qué reino estamos hablando? Si Jesús dijo que Su Reino no es de este mundo, obviamente que estamos hablando del Reino de nuestro Padre Celestial.

Las iglesias que predican un evangelio de prosperidad son las que tienen un mayor número de feligreses. La razón es que allí se le dice a la gente lo que quieren oír, lo cual no necesariamente va conforme a lo que dice la Palabra. El Señor se expresó de esta manera en Marcos 10:23-25 acerca del Reino de Dios y las riquezas: Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas! Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

Si nos llevamos de Marcos 10:23-25, muchos de los que asisten a congregaciones en las cuales se enseña que Dios nos quiere prósperos tendrán dificultad para entrar al Reino de Dios. Por otro lado, en Lucas 6:20 nos dice el Señor: Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Entonces no es tan necesario obtener grandes riquezas para ser poseedores del Reino de Dios. También Lucas 12:32 nos dice que a nuestro Padre Celestial le place darnos el Reino, así que las riquezas materiales no son un requisito esencial para alcanzarlo.

La vida cristiana y nuestro camino hasta el Reino de Dios no es algo fácil como lo quieren pintar los que predican el falso evangelio de la prosperidad. El apóstol Pablo, quien vivió en sí mismo la verdadera vida cristiana, lo dice en Hechos 14:22: confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Si todas las cosas te salen bien mientras dices que practicas el cristianismo, es mejor que te preocupes por averiguar si vas por el camino correcto.

El Reino que a Dios, nuestro Padre, le ha placido darnos no es algo tangible o placentero desde el punto de vista humano. En Romanos 14:17 nos dice Pablo: porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. En breves palabras, el Reino de Dios es un reino espiritual que trae, por consiguiente, las cosas propias del Espíritu; pero donde las cosas de la carne o del mundo que conocemos no tienen cabida. Así como Pablo dice que no es comida ni bebida, pudo haber dicho que tampoco es oro ni plata ni piedras preciosas.

Te puedo decir que en más de una década de caminar con Jesucristo no todo el tiempo he estado en la cima. Más bien, para ser honesto, te puedo decir que la mayor parte del tiempo he pasado caminando por el desierto. Pero lo que sí te puedo decir es que no me interesa para nada ni busco riqueza, fama o reconocimiento en este mundo ni ser admirado por la gente. Me siento ya más que bendecido porque a mi Padre le ha placido darme el Reino. Dios te bendiga.