Permaneciendo para Dar Fruto

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

Juan 15:5

En el mundo vegetal, toda rama que es separada del tronco de la planta es incapaz de dar fruto. Cada árbol es un todo y, aunque generalmente las frutas se desarrollan en las ramas, éstas por sí solas son incapaces de producir fruto. Para que el fruto nazca, se desarrolle y madure, es necesario que la rama permanezca pegada al tronco. En lo espiritual ocurre algo semejante, es imposible que nosotros, como ramas, produzcamos frutos para el Reino si dejamos de permanecer unidos al tronco, a la vid verdadera, Jesucristo.

Para permanecer es preciso tener perseverancia. Quien carece de esa virtud nunca obtendrá frutos porque se cansará en el camino y dejará de luchar. Eso sucede en cualquier campo natural, como por ejemplo en una carrera universitaria. Fui admitido a la Escuela de Ingeniería Química junto con otros 98 estudiantes más. Desde el mismo primer semestre muchos se fueron. Algunos se cambiaron de concentración desde el principio y se graduaron de otras profesiones. Otros ni siquiera continuaron sus estudios universitarios.

De esos 99 estudiantes admitidos en la universidad como estudiantes de Ingeniería Química, solo 9 nos graduamos allí de esa profesión. De los 9, cinco nos graduamos en el tiempo previsto y los otros cuatro se graduaron posteriormente. Sé de unos pocos de ese grupo quienes alcanzaron la meta de graduarse como ingenieros químicos, pero en otras universidades. Cierto que hubo entre los 90 restantes quienes se desarrollaron como buenos profesionales en otras disciplinas de mi universidad o de otra; pero creo que la comparación con Juan 15:5 debe hacerse con los 9.

No he podido seguirle el rastro a todos mis 8 compañeros con quienes compartí por 5 años de mi vida; pero sí sé de algunos de ellos que dieron mucho fruto porque permanecieron unidos al tronco. Uno de ellos fue René, quien fue mi compañero de trabajo luego de graduarnos, él siguió la línea de la metalurgia extractiva, luego de nuestro primer empleo en una mina de oro. Hoy, él es un reputado profesional quien ha brindado sus servicios en varios países del mundo y además es autor de varias patentes. Los frutos de René por permanecer son evidentes.

De la misma manera sucede cuando estamos pegados del Señor, nuestro fruto se va a ver y será un fruto mucho más permanente que los logros que alcancemos en nuestra profesión. El fruto de trabajar para el Reino de Dios es eterno y mucho más gratificante que los galardones terrenales. No sé si al final de mis días me recuerden por haber contribuido de manera significativa en el desarrollo de mi carrera. Y, para ser honesto, no es algo que me quite el sueño, lo que sí quisiera estar seguro al morir es que el Señor me haya visto produciendo mucho fruto para Él.

Ahora bien, la única manera posible para que ese anhelo sea cumplido es que yo permanezca en Cristo y Él en mí. Definitivamente que si yo me separo de Jesucristo no podré hacer nada de provecho para el Reino. Solo de Jesús procede la autoridad y el poder de echar fuera demonios, sanar enfermos y predicar el evangelio con denuedo. Solo pegados a Jesús podemos ganar almas para el Reino. Después de todo, lo que hacemos procede solamente de Él y es para Él. Si llevas un tiempo separado o nunca has estado unido a la vid verdadera, hoy te invito a que consideres ponerte a cuentas con Dios y entregar el control de tu vida a Cristo. Dios te bendiga.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s