Jesucristo se Hizo Pobre por Amor

Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

2 Corintios 8:9

Entender que Jesucristo se hizo pobre por amor es algo que resulta muy difícil de entender en esta época. La gran dificultad de comprender esta verdad radica en la idea distorsionada que tiene la sociedad moderna sobre la palabra amor. Si se nos enseña a recibir, acumular riquezas y buscar felicidad en aras del amor, es poco probable que aceptemos como una manifestación de amor despojarnos de lo que tenemos para darlo a los demás. Pero el concepto del amor de Dios es justamente eso: dar en lugar de recibir.

Esa expresión de amor de Jesús de la cual habla 2 Corintios 8:9 es hoy una especie en peligro de extinción. Muy raras veces vemos a alguien despojarse de todo lo que tiene para compartirlo con los demás. Es más probable encontrarnos con personas que andan buscando conservar lo que tienen y, si es posible, arrancarle de la mano a los demás lo suyo. Incluso en el matrimonio, ya el amor solo se conserva en la salud y en la riqueza porque en la enfermedad y la pobreza, cuando ya no es posible exprimir más la naranja porque se agotó el jugo, se bota al otro como un bagazo.

Suena cruel, pero es una cruda realidad, de la cual no deberíamos asombrarnos porque ya el propio Señor Jesucristo lo profetizo para este tiempo en el cual vivimos. Dice Mateo 24:12: y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Ese es el tiempo que nos ha tocado vivir. La maldad se ha multiplicado en grado sumo que hoy la gente ve un incidente en el cual la vida de alguien corre peligro y, en lugar de prestar ayuda, prefieren filmar un video en su teléfono inteligente para compartirlo luego en Facebook.

Y saben qué, el propio versículo que hoy estudiamos, es utilizado como carnada para atraer hacia las iglesias a quienes carecen de amor. Les suena como música escuchar esto: Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos. Pero no van atraídos por el amor a Jesús sino por la supuesta promesa de que sus riquezas les serán transferidas a ellos porque Jesucristo se hizo pobre para que seamos ricos.

Pablo dice lo siguiente en 1 Timoteo 6:9-10: Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. No nos extraviemos de la fe, no busquemos al Rey de reyes y Señor de señores por la codicia, por el amor al dinero, a las riquezas. Busquemos de Él por quien es y por ser nuestra salvación.

Entendamos en qué consiste el amor de Cristo. En Juan 15:13 dice el Señor: Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Jesús no solo se hizo pobre por amor, sino que entregó Su preciosa vida por ti y por mí también por amor. Y mientras estábamos perdidos en nuestros delitos y pecados, Él nos llamó amigos, aun cuando nosotros nos comportábamos como verdaderos enemigos suyos. Jesús se hizo pobre por amor; pero si solo lo buscamos por las riquezas materiales, nos estaremos perdiendo de la mejor parte. Las riquezas terrenales pasarán, pero las mejores riquezas de Jesucristo están en los cielos esperándonos. Dios te bendiga.

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