Bendiciones Espirituales en Cristo

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

Efesios 1:3-10

Hay personas que llegan a los pies de Cristo con la firme creencia de que resolverán sus problemas automáticamente. En parte, no es que siempre esas personas han tenido todo el tiempo esa creencia, sino que hay quienes predican un evangelio de felicidad que los atrae hacia ese error. Quienes buscan la felicidad anhelan las bendiciones en el tiempo presente. A ellos poco les interesan las bendiciones futuras. Sin embargo, las bendiciones espirituales en Cristo son las verdaderamente importantes porque todo lo demás es pasajero.

Repasemos las bendiciones espirituales de las que habla Pablo en Efesios 1:3-10. Primero dice que Dios nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Cuando la Biblia dice todo es todo, eso significa que no faltará una sola bendición espiritual en nuestro haber y todas ellas serán en los cielos. Mateo 6:19-20 dice: No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.

Todas nuestras bendiciones espirituales en Cristo estarán aseguradas en el banco mejor protegido que existe, el banco celestial, ningún ladrón tocará nuestras bendiciones, nuestros tesoros que tenemos en los cielos. Si nos conformamos con bendiciones terrenales, las mismas están sujetas a pérdida por deterioro o robo. Una segunda bendición dice que Dios nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él. Dios nos ha escogido de antemano para ser santos y sin mancha, es decir, puros delante de Él.

Y si fuera poco haber sido escogido para ser santo y sin mancha, también nos ha predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad. Ha sido la voluntad de Dios predestinarnos para convertirnos en hijos suyos a través de Jesucristo. En Juan 1:12-13 dice: Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Además nos hizo aceptos en el Amado, tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia y nos dio a conocer el misterio de su voluntad. Todas estas bendiciones espirituales en Cristo Jesús son invaluables, realmente es incalculable su valor. Todo lo que hayamos visto y deseado en este mundo se queda corto ante su inmensa riqueza. Dios te bendiga.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s