El Señor Viene con Nuestro Galardón

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.

Apocalipsis 22:12

En gran parte del Nuevo Testamento se advierte a quienes siguen a Cristo y le sirven acerca de las dificultades que habrán de pasar en este mundo. Indudablemente que un siervo genuino de Jesucristo enfrentará tribulaciones en esta tierra. Desde el principio, la gran mayoría de Sus discípulos fueron martirizados. Otros, como Juan, murieron en forma natural, pero no sin antes sufrir cárcel, destierros y persecuciones. Y te podrías preguntar, ¿valdrá la pena entonces seguir y servir a Cristo? Pues mira lo que te dice Apocalipsis 22:12 y verás que sí vale la pena.

Cuando se lleva a cabo una labor, es válido esperar algún tipo de recompensa. En el ejercicio de una profesión u oficio, generalmente ofrecemos nuestro tiempo y esfuerzo a cambio de un salario o alguna otra remuneración económica. Los atletas aficionados, quienes no reciben dinero por su labor, entrenan y compiten para ganar una medalla o trofeo. Muchas personas hacen trabajos voluntarios en instituciones sin fines de lucro y, aunque no reciben dinero, su galardón es el reconocimiento de la sociedad por sus servicios.

Dios siempre está dispuesto a galardonar a quienes ama, creen en Él y le sirven. Desde el mismo momento que fue llamado por Dios, Abraham, quien era conocido entonces como Abram, recibió la promesa de un galardón de parte de Dios. Génesis 15:1 dice: Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. Dios cumplió Su promesa con Abraham, cuyo galardón es ser llamado amigo de Dios y padre de la fe y del pueblo escogido de Dios.

Ya desde el Antiguo Testamento la Biblia habla de un galardón. En Salmo 58:11 leemos: Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay galardón para el justo; Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra. Y ciertamente que somos justificados por gracia, por medio de la fe en Jesús, el Hijo de Dios, y nuestra justificación trae consigo un galardón. También Proverbios 11:18 habla de un galardón: El impío hace obra falsa; Mas el que siembra justicia tendrá galardón firme. Vemos cierta similitud de este proverbio con Apocalipsis 22:12.

Nuestro Señor, nunca prometió un camino tapizado de rosas para sus discípulos y quienes iban a creer en Él. Muchas veces, Él advirtió lo que les esperaba, pero también dio palabras de aliento y promesas, tal como dice Mateo 5:11-12: Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

Así que trabajar para Cristo no quedará sin recompensa en los cielos y a Su venida. Pero se hace necesario que cuidemos esa recompensa. 2 Juan 1:8 dice: Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo. El tiempo de nuestro galardón está cada día más cerca. Apocalipsis 11:18 dice: Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra. Preparémonos para Su gloriosa venida. Dios te bendiga.

 

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Guardando las Palabras Proféticas

¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

Apocalipsis 22:7

17 de los libros del Antiguo Testamento son proféticos. Sin embargo, solo uno de los libros del Nuevo Testamento es considerado profético. Y en Apocalipsis 22:7 leemos: ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro. Este versículo nos está advirtiendo que debemos tomar muy en serio las palabras escritas en el último libro de la Biblia. No se trata de broma ni del argumento de una película de ciencia ficción, son las palabras que Dios ha revelado a la humanidad para este tiempo final.

Prácticamente todo el libro de Apocalipsis está repleto de profecías y muchas de ellas aún están por cumplirse. Vamos a darle un vistazo a las profecías contenidas en los capítulos 17 y 18 de este libro. Apocalipsis 17:1-2 dice: Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.

Todo el capítulo 17 da una descripción clara y detallada para identificar, sin lugar a duda a la gran ramera. En el verso 3 dice: vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y el verso 4: Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación. Y dice un nombre en el verso 5: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.

En el verso 6 dice: Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús. En el verso 9: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer. El verso 15 dice: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. Finalmente, el verso 18 dice: Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra. La gran ramera es pues una ciudad que reina sobre los reyes de la tierra y está construida sobre siete montes, sin duda, esa ciudad es Roma.

En Roma reside un poder supranacional, el cual desde el año 313 de nuestra era ha gobernado sobre todas las naciones de la tierra. Es un poder religioso y político que tiene individuos que le rinden lealtad en todo el planeta. Aunque algunos se sientan aludidos y piensen que los estoy ofendiendo con esto, les recuerdo que yo no escribí Apocalipsis, lleven pues sus quejas a Dios. Pero les aconsejo que les conviene más hacer lo que dice Apocalipsis 22:7: guardar las palabras de la profecía de este libro.

El capítulo 18 dice lo que va a acontecer con la gran ramera, es decir, Roma y lo que representa. Dice Apocalipsis 18:2-5 dice: Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. Dios advierte a Su pueblo que salga de allí, ¿te piensas quedar? Dios te bendiga.

Muchos Tropezarán

Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.

Mateo 24:10

Jesús dejó muy claro a todos los que creyeran en Él de que tendríamos tribulaciones y persecuciones por causa de Su nombre. Él también profetizó que no todos iban a aguantar las pruebas sin flaquear, sino que muchos tropezarán, entregarán a sus hermanos en la fe y los aborrecerán. De hecho, el mismo Jesús lo vivió en carne propia: Judas lo entregó, Pedro lo negó y el resto de Sus discípulos salió huyendo cuando lo crucificaron. La Escritura solo menciona a Juan y algunas mujeres que estuvieron al pie de la cruz, los demás tropezaron.

Cuando nos damos cuenta de que las pruebas finales van a ser las más fuertes de todas, podemos entender porque muchos van a tropezar y salir corriendo. Es algo similar a lo que ocurre cuando una carrera universitaria está por terminar, los exámenes a los que son sometidos los estudiantes son, por mucho, los más difíciles. Además, en algunos casos, le requieren la presentación de una tesis que debe ser evaluada por un comité muy exigente. Por eso, vemos a muchos desertar de sus estudios antes de concluirlos.

El Señor estaba muy consciente de que habrían desertores cuando dijo esto: Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Aquellos que esperan estar a salvo antes de que venga el anticristo y la gran tribulación, probablemente sean parte de los que tropezarán. Como no estaban preparados para padecer por causa de Jesucristo, tratarían de salvar el pellejo negando su fe. Incluso, algunos serán capaces de cooperar con el perseguidor delatando a sus hermanos, a quienes odiarán echándoles la culpa de la persecución.

¿Cuáles son las consecuencias de quienes tropiecen? La mejor respuesta la da el propio Señor en Juan 12:25: El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Quien tropieza es porque ama su vida y piensa que renegando de su fe ante la bestia va a salvarse; pero lo que ignora es que, pactando con el anticristo, está escogiendo el mismo destino final que éste, es decir, el lago de fuego y azufre. Quien tal cosa haga, decidió renunciar a Cristo y a todo lo que Él representa, por tanto ha renunciado a la vida eterna.

Me podrías preguntar ¿dónde han quedado el perdón, la misericordia y el amor de Dios? Yo te contesto con otra pregunta: ¿piensas que Dios debe pagarte con perdón, misericordia y amor después que lo hayas traicionado? Hermano, no juguemos con fuego, mira lo que dice Romanos 11:21-22: Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará. Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.

Quien tropieza entregando al hermano para que sea martirizado, se hace responsable de su sangre derramada. Eso lo convierte en un criminal pecador y, como tal, ha despreciado la gracia, el don inmerecido. Quien tal cosa haga ha rechazado voluntariamente a Jesucristo, es un desertor de Su ejército, ya no puede pretender que su nombre permanezca en el Libro de la Vida. Solo quien permanece firme hasta el fin, no importando que haya puesto en riesgo su propia vida, será contado entre los escogidos. Velemos, pues, y estemos firmes, agarrados de Cristo, sin tropezar para ser hallados dignos de recibirlo en las nubes cuando Él venga. Dios te bendiga.

Entregados a Tribulación

Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de Mi nombre.

Mateo 24:9

Nos encanta recibir buenas noticias, pero nos disgusta que nos den las malas. Mucha gente llega a los pies de Cristo cargadas de problemas y tienen la esperanza de que le digan que Él es la llave para cambiar sus vidas en la tierra, ser felices, carecer de problemas y tener prosperidad. Es por eso que no es muy frecuente escuchar un sermón acerca de cosas como las que dice Mateo 24:9: Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de Mi nombre. Jesucristo no ocultó la verdad sobre lo que sucedería a quien le sigue y nosotros no somos nadie para impedir que esto se sepa hoy también.

Contrario a lo que muchas veces se enseña, ser cristiano no viene con la garantía de carecer de problemas sino todo lo contrario. Y ahora que se aproximan los tiempos postreros, es un acto de suma crueldad llevar a la gente a los pies de Cristo ocultándoles estas verdades bíblicas. Quien se convierte a Jesucristo debe de saber toda la verdad y no solamente las cosas que parecen bonitas. Sin lugar a dudas de que vamos a ser entregados a tribulación, muchos serán asesinados y la gente nos odiará por causa del nombre de Jesús.

Los predicadores del evangelio, al igual que los médicos, somos llamados a dar todas las noticias, las buenas y las malas. Y como ese doctor que sin dudarlo comunica a su paciente que el cáncer ha hecho metástasis en su cuerpo y, por lo tanto, sus días están contados, nos toca decirles a los creyentes que en algún momento, antes de la venida del Señor, habrá persecución contra nosotros cual no la hubo nunca antes. Un paciente con una enfermedad terminal puede deprimirse o disfrutar sus últimos días, el cristiano estará con Cristo sin importar lo que pase.

¿Por qué los cristianos seremos entregados a tribulación? Escrito está que el mundo entero está bajo el maligno; pero, antes de la venida del Señor, habrá de ocurrir la manifestación del hombre de pecado, el anticristo, la bestia. Si ya de por sí caminamos por un campo minado, imagínate cómo será el mundo cuando la bestia lo tenga bajo su dominio. El nombre de Cristo será vetado y todo el que invoque ese nombre bendito será perseguido sin misericordia alguna. Al cristiano se le hará escoger entre negar su fe o morir.

Hay quienes se consuelan a sí mismos diciendo que antes de eso suceda el Señor vendrá secretamente y se llevará a Sus escogidos, quienes no sufrirán absolutamente nada de las cosas terribles que habrán de acontecer. He revisado varias veces concienzudamente todo el Nuevo Testamento y no he encontrado en ninguna parte que diga que vamos a ser raptados o rescatados de la tribulación. Lo que sí he encontrado son cosas como estas: Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de Mi nombre.

Dirás entonces que cometiste tu peor error al convertirte a cristiano porque, en lugar de dejar de tener problemas, vas a tener otros mayores. Pues te digo que no fue un error, sino la decisión más sabia que hayas hecho. No pienses que los que te persigan o los que se salven de la persecución estarán mejor que tú. Con Cristo tienes la garantía de vida eterna, que aunque estés muerto vivirás porque Él es la resurrección y la vida. Sin Cristo, te esperaría un lugar seguro en el infierno, el tormento perpetuo. Vivir es Cristo y morir por Él es ganancia. Dios te bendiga.

Guerras y Rumores de Guerras

Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.

Mateo 24:6

La segunda señal antes del fin está en Mateo 24:6: Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Existen conflictos bélicos activos en varios lugares del planeta. Además de rumores de guerras en otros. Algunos de esos rumores de guerras, de materializarse, causan temor a mucha gente porque involucrarían el uso potencial de armas nucleares. El Señor nos dice que mantengamos la calma ante las guerras y los rumores de guerras porque ambos deben de acontecer antes del fin.

En la actualidad, los principales frentes bélicos activos se concentran en África y Oriente Medio, pero la amenaza de guerras se cierne a cualquier lugar sobre la tierra. Una nueva forma de guerra mantiene en jaque a toda la humanidad: el terrorismo. Los lugares donde los terroristas operan y las armas que utilizan, hacen sentir inseguros a todos los ciudadanos del mundo. Desde utilizar aviones para chocar edificios en New York hasta utilizar hachas en los trenes de Alemania o un camión en las calles de Francia, todo es arma mortal en las manos de los terroristas.

Los peores rumores de guerras van más allá de temer a que unos terroristas desalmados arrasen con vidas inocentes en un mercado o un estadio. Existe un riesgo real de que potencias con armas nucleares se enfrenten entre sí. Por un lado, es preocupante el desarrollo del armamento de destrucción masiva por parte de Corea del Norte. No es descartable que este país cumpla sus amenazas y ataque a su vecino del Sur o a Japón. Pero tampoco es descartable que los Estados Unidos inicien un ataque nuclear contra Corea del Norte, como medida preventiva.

En cualquiera de los dos escenarios, existe la probabilidad de que tanto China como Rusia se vean involucradas, tomando en cuenta que ambas naciones tienen fronteras con Corea del Norte. Por otro lado, existen tensiones entre estas dos superpotencias nucleares y los Estados Unidos que pudieran llevar a una guerra de fatales consecuencias. China insiste en sus reclamos en el Mar Meridional de la China y el Mar Oriental de la China. En ambos casos, los intereses de países aliados de los Estados Unidos se ven amenazados.

En el caso de Rusia, los medios norteamericanos llevan a cabo una campaña de que este país euroasiático amenaza con invadir a los aliados de Estados Unidos en Europa. Existe una gran tensión, especialmente en el Mar Báltico y el Mar Negro, en donde se han desarrollado ejercicios militares supuestamente para prevenir que los rusos invadan a países como Lituania, Letonia, Estonia, Polonia o Ucrania. Lo cierto es que tales ejercicios son hechos en las narices de los rusos, quienes obviamente lo ven como una provocación.

Finalmente, siempre existe el rumor de una guerra en la cual se vea involucrado Israel. No podemos pasar por alto que el pueblo de Dios está rodeado de enemigos. Es de conocimiento público de que miles de misiles están apuntando hacia Israel desde varios territorios y en cualquier momento pueden ser disparados. Eso sería respondido con firmeza por las fuerzas armadas israelíes, lo cual podría conducir a una guerra a gran escala. Los cristianos debemos de mantenernos alertas con respecto a las guerras y los rumores de guerras, en especial aquellos que afectaren a Israel. Pero, en ningún momento perdamos la calma. Dios te bendiga.

Vendrán Muchos en Su Nombre

Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en Mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.

Mateo 24:4-5

La primera señal antes del fin es indicada por el Señor en Mateo 24:4-5: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en Mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Esa señal ha empezado a ser manifestada ya que han aparecido individuos diciendo que son el Cristo. Probablemente la cantidad de gente engañada todavía no es muy numerosa; pero sin duda que, a medida que se acerque más el día del regreso de nuestro Señor, aparecerán muchos más falsos Cristos.

En el mundo hispano, quizás el falso Cristo más conocido es José Luis de Jesús Miranda. Nacido en Ponce, Puerto Rico, el 22 de abril de 1946, fue un predicador religioso y empresario radicado en Miami, Estados Unidos. Era conocido con los alias de ApóstolDoctorPapáDios, y principalmente Jesucristo Hombre y Papi. De Jesús fue el fundador y líder de la secta religiosa Creciendo en Gracia, con sede en Miami, Florida. Afirmaba ser tanto Jesucristo resucitado como el anticristo, y exhibía un tatuaje con el número 666 en su antebrazo.

De Jesús se crio en la pobreza de las calles de Ponce, Puerto Rico, hijo de Antonio De Jesús y Ana Luisa Miranda. Afirmó que durante su adolescencia se convirtió en adicto a la heroína a los 14 años y estuvo preso por robo en varias ocasiones. En su juventud probó diferentes religiones: catolicismo, Testigos de Jehová, adventismo y finalmente pentecostalismo. En 1986 fundó su iglesia en Puerto Rico, aunque años más tarde trasladó su sede a Miami. Al principio se refería a sí mismo como “Jesucristo hombre,”

A principios de 2007 afirmó que era el anticristo. Dijo que el término es apropiado, porque la gente ya no debía seguir las “enseñanzas judías” de Jesús de Nazaret, sino más bien seguir las enseñanzas del apóstol Pablo supuestamente manifestadas a través de De Jesús. Según él, “anticristo” significa “no seguir al Jesús de Nazaret que vivió en los días de su carne.” Sus seguidores se tatuaron en sus cuerpos con el símbolo 666. De Jesús dijo que 666 no es un signo del diablo, sino que es el número del anticristo. También se tatuaron las letras SSS, que representan el lema de su secta “Salvo Siempre Salvo,”

Tras la muerte de De Jesús, el 16 de noviembre de 2013, la secta “Creciendo en gracia” es renombrada como “Rey de Salem” y se ha presentado una nueva “dispensación” en la que su esposa, quien se hace llamar ahora “Cristo Lisbeth,” la “reencarnación del arcángel Miguel” y la madre Jerusalén es la nueva diosa. La secta ahora afirma que quienes creyeron que Miranda no moriría cayeron en un poder engañoso que les envió el mismo “dios” José Luis de Jesús Miranda, que pudo caer en una “elucubración que sacó en su carne” y que ahora la nueva verdad está con su madre consorte Lisbeth.

A medida que pasamos a la cuenta regresiva de la gloriosa venida de nuestro Señor Jesucristo, el número de falsos Cristos se incrementará. Estemos alertas para que no formemos parte del grupo de los engañados. Hagamos más caso a lo que dice la Palabra de Dios que a lo que escuchemos decir a “profetas” y “apóstoles” de estos tiempos. La Biblia es la única verdad. Dios te bendiga.

Las Riquezas y el Reino de Dios

Entonces Jesús dijo a Sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el Reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el Reino de Dios.

Mateo 19:23-24

Estas son las palabras de nuestro Señor: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el Reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el Reino de Dios. En los últimos años, por el contrario, se ha extendido una doctrina que pretende desmentir lo que está escrito en Mateo 19:23-24. Bajo la premisa de que somos hijos del Rey de reyes, el dueño del oro y la plata, se predica que somos llamados a ser prosperados en lo material. También se predica que quien está pobre es porque vive en pecado.

Si Jesucristo dijo que es muy difícil para un rico entrar en el Reino de Dios, es necesario que le prestemos mucha atención a Sus palabras. Nos pueden traer una predicación diferente a eso; pero no creo que ningún pastor, sacerdote, apóstol, profeta o como quiera llamarse pueda conocer más de Dios y Sus planes que el propio Hijo de Dios. No sé tú a quién le vas a creer, pero en lo que a mí respecta, he decidido creerle a Cristo. Veo en Sus palabras que las riquezas pueden bien ser un obstáculo para entrar en el Reino de los cielos.

Me podrías preguntar entonces, ¿los que predican sobre prosperidad están errados? Para que no me señalen como que los estoy juzgando, que sea la propia palabra de Dios la que juzgue. Lucas 16:13 dice así: Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Quien es un siervo de Dios no puede ser simultáneamente un siervo de las riquezas. De la misma manera que un bígamo no puede amar a la vez a sus dos mujeres, así pasa con el siervo de dos señores.

Por lo tanto, si le servimos a Dios y a Su Reino, debemos predicarle a Él, darle protagonismo a Él, no poner por lo alto a la prosperidad y presentar a Dios solamente como un facilitador de nuestros deseos. Nuestra adoración a Dios no puede basarse en que nos hará ricos sino en quien es Él. Dice Lucas 6:45: El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. Si hablamos más de riquezas que de Dios, nuestro corazón está con el dinero.

Y si la abundancia de nuestro corazón son las riquezas, entonces nuestro amor es para las riquezas no para Dios. Y si decimos que le servimos a Dios mientras nuestro corazón está con el dinero, es obvio que ese es el amo que estimamos, lo cual indica que menospreciamos a Dios. La Biblia dice en 1 Timoteo 6:9-10: Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

No caigamos en la tentación de enriquecernos. Dejemos de lado las codicias necias y dañosas que nos hunden en destrucción y perdición. El amor al dinero es el principio de todos los males, siendo la consecuencia más nefasta la exclusión del Reino de Dios. No nos extraviemos de la fe verdadera por seguir doctrinas mundanas disfrazadas de cristianas. Dios te bendiga.